[Lo que mandó Martí de este escrito a La Nación
fue fechado en Nueva York el 3 de junio de 1886; lo publicaron el 15 de julio, y se
encuentra en las Obras Completas en el tomo 10, página 457.
Lo no conocido, publicado solamente en El Partido Liberal el 8 de junio de 1886,
es lo que sigue.]
Correspondencia Particular de "El Partido Liberal".
SUMARIO. Gran jubileo en el Sur para inaugurar los monumentos a los soldados de
la rebelión. Todo el Sur se engalana para tributar honores unánimes a Jefferson
Davis, el presidente de la rebelión. Antecedentes y recuerdos. Lo que
fue aquella guerra. Cómo peleó el Sur. Significación pacífica de esta
fiesta. Jefferson Davis, viejo. Dos mil niños negros de las escuelas vierten
flores ante el carruaje del mantenedor de la esclavitud. Los confederados reunidos
en las ciudades pasean con sus uniformes y sus banderas. El Sur no se avergüenza de
sus héroes. El discurso ardiente de Jefferson Davis. "¡Sigue, viejo,
sigue!". El discurso pacífico de Gordon. Escenas en las calles.
Montgomery y Atlanta embanderados. Incidentes pintorescos. La casa del
Ayuntamiento llena de banderas de la Confederación. El Norte lo ve en paz. La
bandera de la Unión flota en la cúpula.
New York, 20 de Mayo de 1886.
Sr. Director de El Partido Liberal.[...]
"¡No, los caballos de los hombres no!" dijo Grant a Lee cuando el
general de los Confederados le fue a rendir en la aldea de Appomattox su espada de oro,
"¡ni la espada de Ud., que está muy bien en su cintura, "ni los caballos de
sus hombres, porque les harán falta para el arado de la primavera". Grant se
descompuso luego en el poder, como se descompone en él todos los que pierden de vista,
aun en los pueblos imperfectos, que el gobernante no es nada en sí, sino en cuanto que no
se aparta del interés y naturaleza de su pueblo, que lo elige y permite, ya por el voto
en los países de educación republicana y métodos regulares, ya por la revuelta y el
tumulto en los pueblos nuevos e inquietos que no tienen paciencia o costumbre de expresar
su voluntad de un modo normal y constante. Se descompuso Grant luego, pero se levantará
en el porvenir sobre esa frase, que parece una paloma blanca, surgida, a modo de renuncia
de la bondad eterna de la tierra, de sobre los campos abonados con capas de muertos.[...]