EXTRACTOS DE ESTOS NUEVOS ESCRITOS
DESCONOCIDOS
"El gobernante no es nada en sí, sino en cuanto no se aparta del interés y
naturaleza de su pueblo". (I)
"Bueno es oír lo que dicen los libros, pero es mejor oír lo que dicen los
yunques". (II)
"La tierra tiene su aire, y el espíritu tiene su libertad. Se conoce lo sano de
un alma en la necesidad que siente del calor. En estos pueblos fríos se entran por el
espíritu atribulado los apetitos de arte, con el ímpetu mismo con que fortalecida por
las nieves se abre en flores la tierra en primavera. El arte es la nobleza del
espíritu". (III)
"[Hay] espíritus de amor activo nacidos fatalmente para sentir en sus mejillas la
vergüenza humana, y verter su sangre, sin miramiento del bien propio, en la faena
de aliviarla". (IV)
"En política, en cuanto los hombres dejan de representar, dejan de ser".
(Xl)
"Si no se sintiera un gozo tan profundo, como vísperas de la otra vida, en hacer
un bien o entrever una verdad, ¡sería cosa de prohibir la vida, como se
prohíbe la
ruleta!". (XIII)
"Véase a quién se da entrada en la casa, y en la nación. El hogar es un templo,
y la nación otro más vasto. Un asiento en el hogar es una honra. y un asiento en
la nación. Las visitas en la sala no más; sólo a los que nos han probado su lealtad
llevaremos a los interiores. La mano a quien la tenga limpia: los brazos a quien funde y
padezca y expire con nosotros. Pues ¿quien le dirá al veneno ven? Véase
antes si es veneno o sangre. No debía darse la naturalización así como así, sino en
ceremonia solemne, como los nacimientos o las bodas. Lo que vale mucho, no debe ser
fácil". (XIV)
"El mundo va por reglas, iguales en el hombre, si bien se mira, a cuanto despierto
o dormido existe fuera de él, bien en el ensayo del animal, bien en el feto de la piedra.
No hay música más bella, con su conjunto de acentos gozosos y desgarradores,
que la de los sucesos, en apariencia discordes, del mundo. Desfallecer en él es de
cobardes e ignorantes, o de gente de poca valía nacidos para parroquianos de hotel, para
maniquí de sastres, para trompo de damas, para bestia de los pesebres del Estado. Pero no
hay fatiga ni tristeza para quien, conociendo las leyes de su marcha, se sienta a ver la
procesión pintoresca de la vida. (XVI)
"Con la razón se puede mucho en un país de razón; y con la energía se le para
la mano a un pueblo viril que respeta al que se le muestra digno de medirse con él".
(XX)
"¡Rómpase un diamante, de esos que llevan los traga-hombres en la pechera
insolentes, y se verá que está hecho de lágrimas!" (XXII)
"Aquí, como los de la Flor [de Mayo], resolvemos con nuestra cabeza los problemas
que nos salen al cuerpo. A opresión, emancipación. Ni Fourrier, ni Karl Marx. Las
reformas que nos vengan al taller. El bienestar es santo y justo, pero no a costa del
malestar ajeno. Ni guerra de arriba abajo, ni de abajo a arriba. Ni el general de la
casaca mal puesta ni el que se refocila sobre los restos humeantes". (XXII) |