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José Martí:
Repertorio Crítico
Carlos Ripoll |
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E. C. L. "Martí en el mundo de
América. Vida de José Martí, de M. González Arrili". 17: 424-426 [96]
Reseña sobre esta biografía de Martí publicada en Buenos Aires por la Editorial
Kapelusz.
ECHAGÜE, Juan Pablo. "José Martí, personalidad de
América". 15: 19-28 [97]
Conferencia leída en el Salón de Actos de
La Prensa el 7 de octubre
de 1949; es un recuerdo biográfico del que llama el "último gigante de la raza de
libertadores".
EDELMANN Y PINTÓ, Federico. "Visión de Edelmann". 4: 82-85
[98]
Describe cómo conoció a Martí en Nueva York, a fines de julio de 1889, en la oficina
de 120 Front Street. Lo recuerda "sentado a su mesa de trabajo, la mesa en que se
puede decir que se fraguó nuestra independencia... erguido, nervioso, fino de cuerpo, con
su tez lívida, recio pelo negro encrespado como una corona sobre la bóveda maravillosa
de su cráneo, los ojos pequeñitos, negros, un tanto oblicuos y deslumbradores de
inteligencia; su poblado y recio bigote negro que prestaba a su fisonomía extraordinaria
energía; las manos finas, nerviosas, crispadas, llevando en el anular de la izquierda
aquel anillo simbólico que usó siempre, forjado con el hierro del grillete que llevó en
presidio, con sus iniciales de oro". Entre otros datos sobre el carácter y la vida
de Martí, dice de su amistad que era "cosa exquisita"; y agrega: "Su
espíritu inquieto, vibrante y refinado por instinto, y su temperamento de artista, le
permitían como a pocas personas interesarse en todo, y como además poseía en grado sumo
una original y sutilísima gracia para expresar sus ideas y un buen gusto que asombraba
por lo exquisito, resultaba un causeur incomparable, cualidad que hacía resaltar
aún más el raro don que tenía de saber escuchar a los otros, aun cuando se tratase de
gentes de quienes nada podía aprender... En su trato fue siempre jovial con aquella risa
suya cristalina y límpida como un manantial que causaba una gran impresión de frescura y
alegría reveladoras de la pureza de su alma". Termina esta evocación al referirse
al pintor sueco Norrman y al óleo que hizo de Martí, y a una reproducción que el propio
Edelmann realizó a partir de aquel original. Este artículo apareció primero en el Diario
de la Marina, el 22 de mayo de 1927.
--- "En el camino del I Centenario del Natalicio de José Martí". 17:
420-421 [99]
Nota publicada en El Periodista, el primero de diciembre de 1950, en la que se
promete un homenaje especial de los cubanos a Martí al cumplirse los cien años de su
nacimiento.
ENTRALGO, Elías. "El centenario de Martí". 16: 253 256
[100]
Es un llamamiento publicado en la revista Viernes el 7 de octubre de 1950, en el
que censura algunos proyectos para el centenario: "Proponer reediciones de las obras
de Martí cuando las ediciones recientes distan de haberse agotado, es llevar la
rememoración por vías inadecuadas, tanto más cuanto que ello sería reeditar trabajos
que el mismo autor no quiso que se imprimieran nuevamente, y por ello los excluyó de su
testamento literario". Recomienda, sin embargo, una selección de pensamientos
realizada por Argilagos, Isidro Méndez y Martínez Fortún, en edición popular, y una
campaña, contra el analfabetismo "para que el 28 de enero de 1953 no quedase un solo
analfabeto en Cuba".
--- "José Martí para los niños". 6: 252-253 [101]
Considera a Martí "Figura central de la nacionalidad cubana, por su
"humanidad". Y agrega: "El militante, por sus singulares características,
hubiera tenido siempre la admiración de muchos, el respeto de no pocos; pero el hombre
cuenta con la devoción de todos. Porque hombre es más que militante: el militante no
entiende más que de su milicia; el hombre, a más de conocer la suya, penetra en la
contraria, y las abarca y funde todas".
ESPINOZA, Enrique. "Martí ahora". 10: 323-327 [102]
Habla de las influencias de España y de los Estados Unidos en la obra de Martí, y
advierte: "Apenas se ha estudiado hasta hoy la influencia que tuvo en Martí el
conocimiento directo de la gran literatura norteamericana del siglo XIX y su adhesión a
la filosofía de Emerson. En cambio se viene hablando cada vez más copiosamente de la
españolidad de Martí, de lo teresiano y quevedesco en Martí, aparte de otras vejeces
venerables". Analiza también la esencia revolucionaria del pensamiento martiano.
Este trabajo apareció en la revista Babel, de Chile, en su número de octubre de
1945, que dirigía el propio autor.
ESTRADA, Domingo. "José Martí. 16: 210-218 [103]
Estas páginas del amigo guatemalteco de Martí fueron escritas a raíz de la acción
de Dos Ríos, aunque no se publicaron hasta 1899; Gonzalo de Quesada las reprodujo en el
volumen III de las Obras del Maestro, y de ahí las toma el Archivo.
"Debo a Martí un beneficio", dice Domingo Estrada, "el comprender ciertas
cosas que, sin él, serían para mí nombres vanos, como la virtud para Bruto; el de
guardar en mi espíritu fatigado lo poco que en él queda de fe en mi raza y de respeto
por la humanidad. Describe los "espectáculos inquietantes desalentadores" de
que ha sido testigo: "El arte no es ya el grande arte de otros tiempos... Las patrias
se mueren; están minadas las fronteras por labor subterránea y formidable, y en ellas
palidecen los pabellones de las nacionalidades, ante la bandera roja, que será tal vez la
del misterioso siglo cuya aurora apunta ya". Al hablar del apostolado de Martí, dice
que "amó a Cuba con amor ardiente, exclusivo, tenaz, con terneza de hijo, con
pasión de amante, con mística exaltación de religioso, con dolorosa nostalgia de
proscrito"; y al referirse a su condición de escritor, hace el siguiente elogio:
"Escritor de raza, manejó como pocos la sonora lengua española. El estilo tenía
que ser como el hombre, excepcional; y lo fue: raro y violento, soberbiamente imaginado, a
veces amplio y majestuoso, como el undívago Rhin, a veces rápido, impetuoso, cortado por
cascadas hirvientes, como el Niágara. Su obra es desigual, oscura en partes, nebulosa,
llena de sombras y relámpagos, como lo son las cimas sublimes, las cumbres del Himalaya o
los poemas de Hugo. En ocasiones fue incorrecto, jamás mediocre"; y recuerda cuando
Darío le dijo: "Es lo que he visto que se aproxime más al genio". Describe
luego sus contactos con Martí, las visitas que le hacía en 120 Front Street:
"Allí, en el fondo del corredor oscuro, estaba la puerta del pequeño aposento, que
era a la vez salón dormitorio y gabinete de trabajo, y donde él vivía con la altiva
pobreza de Villiers de lIsle Adam"; y dice de sus conversaciones con el "Quijote
sublime": "Con él estudiaba las modernas escuelas literarias, del romanticismo
al naturalismo; él me relataba las querellas de los parnasianos, decadentes, bizantinos,
neurosiados, impresionistas, satanistas, neomísticos; me iniciaba en las tendencias de la
novela rusa, en los secretos de la psicología germana, me revelaba el símbolo de los
dramas del Norte, conociendo a Ibsen y a Hauptmann mucho antes de que los hubieran
descubierto en Francia; me hablaba con igual conocimiento de causa de Echegaray y de
Maeterlinck, de Whitman y de Swinburne, de Verlaine y de Pouchkine. Era universal: lo
sabía todo, abrazado y comprendido, y en todos los países del espíritu había penetrado
con paso de conquistador".
ESTRELLA GUTIÉRREZ, Fermín y Emilio Suárez Calimano. "José
Martí". 3: 60-62 [104]
Breve nota biográfica. "Cuba tiene en él la expresión más alta de su espíritu
nacional, y las letras de nuestro idioma uno de sus más esclarecidos valores".
F
F. M. Z. "El Magisterio de
Martí. 18: 541 [105]
Es una página que habla del culto de los mexicanos por José Martí, publicada en Armas
y Letras, Monterrey, en mayo de 1951.
FABBIANI RUIZ, José. "Martí y nosotros". 17: 393-395 [106]
Señala la proyección de Martí sobre todo el continente; publicado en Panorama,
Caracas, el 15 de octubre de 1950.
FERNÁNDEZ, Justino. "José Martí como crítico de arte".
18: 449-483 [107]
Por orden cronológico, se estudian los escritos de Martí sobre diversos pintores.
"Fue en México, siendo Martí muy joven... donde inició sus artículos como
crítico de arte". Analiza los ocho trabajos que publicó en la Revista Universal,
y dice: "Si se hace un balance de la crítica hecha por Martí al arte mexicano del
siglo XIX, se encontrará que no tiene una sola nota falsa o discordante, que sus juicios
fueron absolutamente certeros". Siguen luego las crónicas de Martí en Nueva York:
"Fue 1880 el año más activo de Martí como crítico de arte". Después de sus
trabajos publicados en inglés, aparecen sus escritos para La Nación, de Buenos
Aires, La América y, finalmente, Patria, y en todos ellos fue dejando
pruebas de su talento y de su interés en la pintura. Del gusto y el pensamiento de Martí
sobre arte, advierte Justino Fernández: "...buscaba, quería y pedía, desde que se
inició como crítico de arte, una pintura mayor, realista, épica, con pensamientos
poderosos e ideas trascendentes; que por realismo entendía la expresión dramática de la
realidad humana, en formas naturalistas, o las que fuesen, pero siempre dentro de los
límites del Arte; que las formas de expresión menos naturalistas le fueron más
difíciles de aceptar en el arte moderno que "en el del pasado: comprendió y aceptó
a Goya, a las libertades originales de un antiguo cuadro mexicano, pero no pudo con Manet,
ni menos con Seurat; que al impresionismo lo tuvo, digamos, en entredicho, sin aceptarlo,
sino más bien admirando su esfuerzo heroico y fallido ... ; que en su última etapa, a
partir de 1889, hasta su muerte, Martí antepuso el ideal de la libertad a cualquier otro,
inclusive al del arte; que, en consecuencia, el temple moral del luchador por la libertad
le pareció más admirable que el resultado artístico; que emitió la tesis del arte al
servicio de la causa de la libertad".
FERNÁNDEZ ARRONDO, Ernesto. "El aire claro por mansión".
18: 579-580 [108]
Es una nota publicada en el Diario de la Marina sobre el "entierro
cubano" de Martí.
FERNÁNDEZ DE CASTRO, José Antonio. "Martí y la pintura en
México". 2: 66-74 [109]
Reseña y comentario del libro de Camilo Carrancá y Trujillo, Martí en México
(Vol. III). Al revisar los trabajos sobre pintura que se incluyeron en ese libro, explica
la certeza de los juicios de Martí. Este artículo había aparecido primero en Letras
de México, el 15 de setiembre de 1940.
FERNÁNDEZ DE LA VEGA, Oscar. "Martí, educador". 6: 248-251
[110]
Estudio de la obra magisterial de Martí: "Enseñó y construyó, siendo ésta la
tarea formidable del educador. ...Visionario sagaz, supo ver que el progreso de los
pueblos descansaba únicamente en la preparación de sus hombres".
FERRER CUEVAS, Manuel. "Ante los restos de Martí". 18:
550-552 [111]
Discurso en representación del Consejo Territorial de Veteranos de la Independencia,
en la noche del 29 de junio de 1951, en el Palacio Provincial de Oriente. A las órdenes
del General José Maceo, Ferrer Cuevas tuvo la oportunidad de conocer a Martí entre el 25
de abril y el 6 de mayo de 1895. Narra el encuentro de las tropas cubanas con Martí y
Gómez en Arroyo Hondo, del regalo que le hicieron a Martí de un caballo blanco, de cómo
Martí curaba a los enfermos y de sus discursos en la manigua.
FIGUEROA, Sotero. "José Martí". 18: 534-538 [112]
Trabajo publicado el 20 de mayo de 1903 por el editor de Patria. Después de
recordar pasajes de la vida de Martí y las razones que daba para ir a Cuba en 1895, hace
esta consideración: "Pero ese pueblo por el cual Martí dio su vida, no está aún
redimido de la esclavitud colonial. Tenemos la república nuestra; los gobernantes son
nuestros y, sin embargo, no nos entendemos; la patria libre aún no está en nuestra
conciencia, ni en nuestras leyes, ni en nuestras costumbres. Las personalidades se
sobreponen a los principios: la conveniencia particular repugna el bien colectivo. Y como
hemos sido un pueblo que ha vivido de reflejos, ayer de España y hoy de los Estados
Unidos, nos encontramos debatiéndonos en los dolores de la regeneración sin acertar a
poner los cimientos sólidos de nuestra personalidad jurídica; desdeñando nuestros
medios de acción, que son valiosos, y suspirando por los del vecino, que no injertan en
nuestro propio tronco".
--- "Martí y las emigraciones". 5: 95-97 [113
Recuerda el amigo puertorriqueño de Martí el espíritu de sacrificio y los trabajos
que realizaron "las emigraciones antillanas", el "ala del ejército
libertador", en la organización y desarrollo de la Guerra de Independencia. Este
trabajo había sido publicado en Cuba Libre, el 29 de junio de 1902.
FLORES, Saúl. "José Martí, educador". 19-22: 443-447
[114]
Desde el Diario Latino, en San Salvador, el 15 de febrero de 1952, explica la
vocación de Martí por la enseñanza. Cita un pasaje en el que afirmaba: "Mientras
no haya una escuela en cada aldea o maestros que vayan enseñando con la escuela en sí,
de aldea en aldea, no está la República segura". Hace también referencia a las
ideas de John Dewey, las cuales, "cuando el Apóstol cubano llegó a los Estados
Unidos... se habían esparcido por las diversas ciudades de la Unión".
FLORIT, Eugenio. "Notas sobre la poesía en Martí". 4:
15-27 [115]
"Impresión personal de la poesía de Martí". Es un estudio sobre la
condición del poeta: "En Martí termina lo romántico de escuela poética y comienza
lo otro, lo que llegó en Rubén Darío a su más alta cumbre... No fue él, desde luego,
precisamente un modernista -en lo que para nosotros significa el término como
denominación de un movimiento literario". Pero la condición misma de su poesía,
advierte, imposibilita toda clasificación definitiva: "Su romanticismo o modernidad
saltan por encima de tales barreras". Termina con una explicación del proceso
creador en Martí citando ejemplos de sus prólogos y versos.
--- "La poesía de Martí". 19-22: 106-117 [116]
"Se hace necesario escoger lo mejor y, con honrado y apasionado gusto, presentar
junto cuanto en tal obra merezca ser perpetuado; cuanto ha de consolidar de un modo
definitivo el lugar de Martí entre los grandes poetas de habla castellana". El tema
dominante ha de ser "patria y mujer": los dos temas son "fáciles a la
declamación; a lo voluble sentimental, la mujer; a lo sentimental sincero, pero de
limitado valor dentro de la mejor poesía, la patria". Analiza los tres libros de
versos: Ismaelillo, los Versos libres y los Versos Sencillos.
Aquí descubre, en los momentos más felices, "la calidad misteriosa de la poesía...
Esa presencia de lo misterioso, de lo poético puro [que] es constante en toda su
obra". Concluye con la afirmación de que Martí es uno de los "poetas
extraordinarios de la lengua castellana".
FORERO, Manuel José. "Los grandes servidores de América (José
Martí)". 7: 423-425 [117]
Fragmento del libro con el mismo título en el que se señalan las virtudes de Martí,
"por antonomasia, el tipo del emancipador".
FRANCO, Luis. "Martí, libertador". 17: 320-324 [118]
Es una nota sobre los valores espirituales de Martí, publicada en La Prensa,
Buenos Aires, 17 de diciembre de 1950.
--- "Martí, escritor". 17: 325-330 [119]
Continúa el trabajo anterior, en el mismo periódico, el 31 de diciembre, y analiza a
Martí como hombre de letras: "La literatura fue para Martí, por encima de todo, un
instrumento de liberación social, es decir, finalmente espiritual: una levadura para
levantar hombres verdaderos. Para él, como para Whitman y todo grande artista, no hubo
tal arte por el arte. La función esencial del arte es moral, recuerda Lawrence a
propósito de Whitman".
FUSCO SANSONE, Nicolás. "Presencia ardiente de José
Martí". 7: 415-418 [120]
En "Notas y Comentarios" al referirse a este escrito, dice Félix Lizaso:
"Esta voz lírica del Uruguay, que desde los inicios del movimiento vanguardista en
Cuba resonó en las páginas de nuestra revista de avance, nos llega ahora en una
fervorosa página en que señala la "presencia ardiente de José Martí"'. Es
una breve evocación.
G
GAOS, José. "Cuatro cosas".
8: 118 [121]
Son: "la relación de Martí con España"; "la relación que hay en
Martí entre el pensamiento y la acción"; "la significación histórica de
Martí en la inevitable comparación con Bolívar"; "el supremo varón
literario": su poesía, y su prosa, "quizás sobre todo, uno de los estilos más
nuevos, con toda su carga de reminiscencias, y estéticamente más preciosos de la lengua
española desde los Siglos de Oro". Es parte de la "Corona a José Martí"
publicada como homenaje en el Cincuentenario por Cuadernos Americanos, en mayo de
1945.
GARCÍA CALDERÓN, Ventura. "José Martí". 7: 365-367 [122]
En 1924 había publicado Cuba Contemporánea esta especie de oración "al
San Pablo de la tórrida gente". Se revisan, imitando el mismo estilo de Martí, los
valores del "Cid letrado", a quien califica de "caballero de acción y
devoción, docto en rimas y vados, en palabras hermosas y calibre de carabinas".
Considera que por Martí la América entiende mejor su destino: "Lo que hoy parece
envejecido y oxidado, ese frenesí de libertad de los abuelos, esa sublime inmolación de
prebendas para que el negro y el indio pudieran comer en la mesa de todos, lo comprendemos
mejor, merced a Martí, que ha rejuvenecido los tropos republicanos. Los ha rejuvenecido,
por su genio, el mejor poeta de la oratoria castellana".
GARCÍA CARVAJALINO, Emilio A. "José Martí". 9: 252-254
[123]
Artículo publicado en el periódico de Cucuta (Colombia), El Trabajo, el 24 de
agosto de 1944, para interesar a los colombianos en el conocimiento de Martí.
GARCÍA GALÁN, Gabriel. "Creo en ti". 6: 302 [124]
Especie de credo martiano con motivo del natalicio de Martí.
GARCÍA KOHLY, Mario. "Homenaje a José Martí". 19-22:
163-168 [125]
En una velada que se celebró el 7 de diciembre de 1910 en el Ayuntamiento de la
Habana, pronunció este discurso en el que revisa la obra de Martí y su posición junto a
Maceo: "Existe entre ellos comunión tan profunda por la igualdad del sentimiento y
la identidad del sacrificio; existe vínculo tan íntimo y lazo tan estrecho entre su
personal historia y la de cuantos seres blasonan y abrillantan, con sus hazañas bélicas,
las crónicas guerreras".
GARCÍA MARRUZ, Fina. "José Martí". 19-22: 52-86 [126]
Comienza este ensayo, publicado en 1951 en la revista del Lyceum de la Habana, con un
estudio sobre "el hombre, la obra y la vida". Compara a Darío con Martí:
"A Darío le suena más la palabra, a Martí el idioma". Reconoce que no está
hecho el estudio estilístico de Martí, y anota algunas observaciones sobre el movimiento
de las frases, la sentencia y la adjetivación (entre "clásica" y
"romántica") que considera producto de la actitud de Martí ante la vida.
Procede entonces al análisis de los tres Diarios: los apuntes de 1877, en que predominan
los colores; el de Montecristi a Cabo Haitiano («Aquí los colores apenas tienen lugar,
se siente en cambio más la línea") y, por último, el de Cabo Haitiano a Dos
Ríos (donde se advierte "el ensanchamiento del mundo de lo poetizable").
Los tres Diarios, dice la autora, "recogen muy bien ese proceso de su
espíritu imaginativo hacia un realismo mayor, proceso que acaso se vea reflejado en estas
palabras suyas: 'Con el amor se ve. Por el amor se ve. Es el amor quien ve. Termina
con un análisis de los Versos Sencillos, donde descubre la culminación, en
la poesía, del mismo proceso de los tres Diarios: "Hacia una mayor
objetividad, sencillez y pureza".
GARCÍA MONGE, J[oaquín]. "José Martí en Costa Rica". 7:
410-412 [127]
Se refiere a las dos visitas de Martí a ese país, en 1893 y 1894, y cita algunos de
sus artículos que hablan de Costa Rica. Hace una relación de los trabajos escritos en
San José en honor de Martí: Alfonso Jinestá, José Martí en Costa Rica, 1933;
Víctor Manuel Cañas, Martí o de la Patria, 1935; la edición de sus Versos,
en 1914, por el propio García Monge, y otros publicados en el Repertorio Americano.
GARCÍA PÉREZ, Severo. "Martí en Dos Ríos". 12: 221-222
[128]
Exhortación para erigir un monumento en el lugar en que cayó Martí. Publicada en El
Pueblo (Santa Clara, Cuba), el 15 de mayo de 1947.
--- "Meditación del aniversario". 12: 223-224 [129]
El día 19, en el mismo periódico, señala sobre Cuba una "nube oscura" que
amenaza la estabilidad del país. Martí, agrega, "se estremecía ante la idea de
comprometer a su pueblo en una revolución". Termina con un llamado a la cordialidad:
"La República ha sido una creación demasiado dolorosa para que los doctrinarios y
ambiciosos del momento -dondequiera que se encuentren situados- ejecuten sobre ella otra
afrenta de Corpes".
GARCÍA PONS, César. "Martí y los días del Obispo
Espada". 19-22: 452-455 [130]
Puesto que para Martí era cosa fuera de todo debate la ley de la continuidad
histórica... nada de su patria escapó a su juicio". Se estudia aquí la visión
martiana de los tiempos del obispo que "estuvo en la mitra treinta años -1802-1832-;
un tercio de siglo que sirvió en Cuba para darle contenido a un siglo entero". Con
citas se revive aquella época "en que entre los españoles no era deshonra amar la
libertad, ni mirar por sus hijos", como la describió el propio Martí.
GARRIGA CUEVAS, Ramón. "Ante los restos de Martí". 18:
556-558 [131]
Palabras leídas por el coronel veterano del Ejército Libertador, en el acto en que se
velaron los restos de José Martí.
GAY CALBÓ, Enrique. "Peña martiana". 5: 102-103 [132]
Recomienda cómo deben participar los niños en esas cenas martianas, "iniciadas
por el Grupo Literario de Manzanillo en 1926", para que tenga "el sentido de
eficacia y de sinceridad que nuestra devoción pide".
--- "Martí americano". 12: 202-211 [133]
Estudia las ideas americanistas de Martí: "Pocos se acercaron como él hasta lo
íntimo de la verdad americana. Acaso ninguno vio tan en lo hondo, ni tan lejos. Conocía
profundamente, porque había viajado, leído y observado, y sobre todo porque había
sentido. Amaba como hijo y como padre a cada una de las repúblicas". Reproducción
de la Revista Bimestre Cubana, setiembre-diciembre de 1946.
--- "Martí y la conducta humana". 19-22: 338-349 [134]
A Martí se le ha estudiado en distintos aspectos, pero siempre "ha surgido aquí
y allá, en todo momento, la persona humana, de moral pura e incorruptible. No hay un solo
ángulo desde el que deje de traslucirse la limpidez de la conducta y el claro concepto de
una dignidad que siempre estuvo revestida de albura y de candor". Y, puesto que en
todo lo martiano hay esa garantía de honradez, además de saber, pueden sus doctrinas
servir de pauta para muchos de los conflictos actuales: "Afirmar que Martí aporta la
solución de todas las cuestiones actuales, sería llevar a la idolatría los sentimientos
de estimación que se ha ganado en nosotros. Sin embargo, su obra presenta aspectos que
perdurarán en cualquier estado social o político de los hombres. No hubo acontecimiento
que Martí no estudiara. La reacción de su mente será guía en numerosas ocasiones...
Sobre todo, para Cuba y la América no hay consejero como Martí, ni maestro tan enterado
y perspicaz. Seguirlo, adaptar y aplicar sus postulados concretos, su sentido de
conveniencia y de dignidad, es crear el clima y la realidad adecuados para vivir mejor,
para lograr un puesto por derecho propio en la gran estructura de mañana". Es un
discurso para celebrar el natalicio de Martí en la Academia de la Historia de Cuba, el 27
de enero de 1949.
GIACOSA BÉRTOLI, Atilio. "Vida e ideario americanista de
Martí". 9: 237-249 [135]
"Bosquejo de la vida de Martí", donde, dice el autor, ha procurado
"mostrar al hombre en su imponente grandeza que recuerda la del macizo andino".
Recomienda que todas las energías "deben aplicarse a Nuestra América y cumplir así
el ideal martiano de un continente renovado moral y social y económicamente para hombres
nuevos que tengan plena conciencia de su responsabilidad histórica".
GIL SALGUERO, Luis E. "Martí, legislador". 9: 180-185 [136]
Comentarios sobre el libro Martí, legislador, de Emeterio S. Santovenia, donde
se "expone y elucida este aspecto de la obra de Martí". Fueron publicados en
Montevideo el 14 de julio de 1944, en el Nuevo Mundo.
---. "Martí, política y cuidado de América". 10: 303310 . [137]
Estudio sobre el ideario martiano respecto a América, Es parte de un folleto publicado
en el Uruguay como homenaje al cincuentenario de la muerte de Martí.
GIUSTI, Roberto F. "José Martí". 8: 23-28 [138]
Publicado en La Prensa, Buenos Aires (13 de mayo de 1945) con ocasión del
cincuentenario de la muerte de Martí. Informa sobre la vida, los valores morales y el
estilo.
GOICO, Manuel de Jesús. "El cincuentenario del Manifiesto de
Montecristi". 9: 258-260 [139]
Se refiere a ciertos recuerdos (las prensas en que se publicó el Manifiesto de
Montecristi) que se conservan en El Porvenir, según informó ese mismo periódico
el 27 de enero de 1938. Habla también de la casa donde se firmó el documento y de la
conveniencia de que la adquiera el gobierno de Cuba para en ella instalar "un
museo-biblioteca". Reproducido de La Nación (Santo Domingo), 25 de marzo de
1942.
GÓMEZ, Juan Gualberto. "Martí, el inmortal". 9: 250-251
[140]
Evocación de Martí escrita al cumplirse el trigésimo aniversario de su muerte.
Considera que "de su vida pudiéramos aprender a cumplir con el deber, a pesar de las
oposiciones y de las diatribas de los menguados".
--- "Martí y yo: La última visita -La última carta". 5: 54-59 [141]
Habla de sus relaciones con Martí en 1879 y de la última carta suya "escrita en
la víspera del día que salió para Santo Domingo para reunirse con el General Máximo
Gómez, para venir a morir a Cuba". Publicado en Patria, en 1925.
GONZÁLEZ, M[anuel] J. "El Maestro". 3: 81-83 [142]
Recuerdos de un alumno de "La Liga", la escuela que fundó Martí en Nueva
York para enseñar a niños pobres cubanos y puertorriqueños. "Esto fue" dice
el autor, "desde abril del 89, por cuya época tratábamos unos cubanos humildes de
fundar una sociedad de amor y concordia para todos los cubanos". Cuenta de las clases
de inglés que daba Gonzalo de Quesada, las de Gramática a cargo de Manuel Barranco, las
de Historia Universal por Enrique Trujillo y la "enciclopédica" de Martí.
GONZÁLEZ, Manuel Pedro. "José Martí, epistológrafo". 14:
465-476 [143]
Señala "dos hitos notables en la tarea de dar a conocer este aspecto esencial de
la obra del máximo orientador americano". El primero, la publicación en 1919 del
tomo XV de las Obras Completas que inició Gonzalo de Quesada; la segunda, afirma,
es el "'Epistolario amorosamente coleccionado y prologado por otro benemérito de la
biografía martiana, Félix Lizaso". Después de comentar la edición de las obras
publicadas por Trópico y por Lex, analiza algunas de las revelaciones más importantes
que se han producido al darse a conocer las cartas a Manuel Mercado. Este trabajo
apareció en la Revista Iberoamericana, XIII, 25 (octubre de 1947).
GONZÁLEZ ARRILI, Bernardo. "José Martí". 4: 28-41 [144]
Estudio de los actos y las obras principales en la vida de Martí, y de cómo se los ha
interpretado. Dice sobre el escritor: "Pocos estilos literarios como el de Martí. Se
lo tachan de esmerado y pulcro y es el mismo cuando lo trabaja y retoca en días de calma,
que cuando garabatea unas líneas en viaje, entre el rumor de una onda y en campaña, al
lado del caballo en el que va a partir".
GONZÁLEZ BLANCO, Edmundo. "Martí y su obra". 19-22:
175-177 [145]
Reseña el tomo primero de la colección de obras de Martí que inició en 1925 Alberto
Ghiraldo. Tomado de La Esfera (Madrid).
GONZÁLEZ GUERRERO, Francisco. "Martí, escritor". 8:
108-110 [146]
Comenta la obra de Andrés Iduarte y la llama "fruto de madurez como no suele
darse en trabajos principales". Menciona otros mexicanos que han estudiado la vida y
la obra de Martí (Núñez y Domínguez, Mauricio Magdaleno, Camilo Carrancá y Trujillo)
y concluye que el libro del "joven maestro" corona aquellos "afanes de
indagación y valoración en forma que ya puede juzgarse definitiva". De El
Universal (México), 23 de junio de 1945.
GONZÁLEZ PALACIOS, Carlos. "Convocatorias de los Concursos del
Centenario de José Martí". 19-22: 522-535 . [147]
Bases para los "Concursos Nacionales", los "Concursos
Internacionales" los "Concursos Escolares" (Escuelas Primarias, Enseñanza
Secundaria y entre alumnos universitarios), firmadas por González Palacios como Director
General de Cultura.
--- "Exaltación a la fe: Intimidad de Martí". 19-22: 145-160 [148]
El autor dice que esta "charla" es resultado de una "instancia" de
sus discípulos, "ensayo de interpretación sobre algunos aspectos de su intimidad y
de su genio", entendiendo éste, según Sócrates, como "fuerza vigilante y
numen guiador de su conciencia en los instantes decisivos de vida". Después de un
análisis caracterológico en el que se califica a Martí de "sensual"
"gastrónomo exquisito, no siempre buen administrador de su dinero y de sus intereses
femeninos" se insiste en el concepto "ético",como dominante en su
carácter. Luego siguen ciertas consideraciones sobre Martí como incomprendido, como
"increído": "¿Quién había de entender que con el lenguaje quimérico, y
con los acentos graves y como de lejanía... no solamente podría fabricarse el
ingrediente explosivo, sino ordenarse la Revolución? ¿Que un pueblo envilecido tenía
que insurgirse por el esfuerzo previo de la fe en sí mismo, directamente inventada,
extraída del espíritu? ¿Sería posible considerar sensato intimaciones como ésa de que
en Cuba había de pelearse por la dignidad y por la hacienda, cuando se subrayaba: por la
honra sobre todo, que vale más que la hacienda?" Continúa una comparación con
"los intelectuales del autonomismo" que no comprendieron a Martí y a quienes el
autor califica de "pensamiento acertado y lógico" además de
"inteligentes, laboriosos y cultos" que "no quieren locuras". Y dice
sobre el desastre de Fernandina y lo que pudo el mismo significar para Martí:
"Recorre así su último camino, con la mirada absorta en la idea del sacrificio y
endulzado por él. No buscará la muerte. Tampoco ha de rehuirla. Piensa que su carne ha
de acabar, o porque la muerte se la lleve, o porque se la arranquen a dentelladas sus
hermanos".
--- "Valoración de Martí". 19-22: 16-51 [149]
El autor se pregunta por qué Martí es la "cimera figura nacional" y
"por qué ha cobrado tan impetuosamente esa categoría y es tan delirantemente
adorado". Es un estudio sobre la vida y el pensamiento de Martí en el que se hacen
las siguientes afirmaciones: "No puede sostenerse que es Martí el creador de la
república. Estrictamente hablando, lo que hizo fue poner en marcha la revolución, y
abrir el camino a la nueva nación. Si se confiesa esta evidencia, y es forzoso hacerlo:
¿no hay que admitir también que, como ejecutor de realizaciones políticas pierde
estatura frente a un Maceo que, líder de las masas, arrastra tras sí a miriadas de
jóvenes de Cuba y a los veteranos para igualarlos luego en la batalla; o frente al
generalísimo que se mantuvo hasta el fin. a la cabeza del Ejército Libertador y fue
quien remató la obra?" Respecto a su pensamiento político, dice que sólo "es
posible señalar ciertas líneas generales de su programa, pero no fijar con exactitud
cabal su proyecto de organización en la república". En relación con su pensamiento
filosófico, afirma que, a pesar de los estudios sobre influencias que en Martí actúan,
"no puede decirse que tenga una filosofía construida por los medios de la razón, ni
siguiendo un método intelectual. Al contrario, en él se da de continuo el modo
romántico, más aún el entusiasmo místico". Frente a la idea martiana de patria,
hace el siguiente comentario: "La patria de Martí es maravillosa y cosa de ensueño.
No se parece a nada de lo que el hombre corriente y aun el hombre culto y el ciudadano
más interesado en el destino de su comunidad, puede entender por patria. Nada tiene que
ver su imagen con la patria de que nos hablaron los otros creadores de la nacionalidad...,
ni siquiera Heredia concebía la patria en esos rasgos fantásticos... Con esas imágenes
y esas prédicas se convirtió en líder y no con recetas económicas ni con fórmulas
doctrinales. Por eso no tiene nada de extraño que los últimos en reconocerle fuesen los
hombres más inteligentes y experimentados en las cosas de la política: los hombres de la
buena lógica. Los primeros habían de ser justamente los más humildes y sencillos: los
trabajadores de Tampa y Cayo Hueso: la buena grey, siempre propensa a recibir estos
mensajes". Reconoce este trabajo, sin embargo, los valores literarios de Martí,
aunque nota que "no dejó ninguna obra de las que usualmente motivan la consagración
del gran hombre de pluma. Ensayó la novela y el teatro, pero fracasó en ambos
géneros". Antes de explicar el porqué del atractivo de Martí, hace la siguiente
recapitulación: "El rango máximo de José Martí no está determinado por sus ideas
económicas y sociales, no porque fuese el creador de un ideario político, ni un
innovador revolucionario, ni un filósofo -aunque tuviera atisbos sorprendentes y se
expresara brillantemente sobre los términos generales de esos temas-, sino por la
entonación ética de su prédica traspasada de misticismo y agraciada por su magia
poética". Dice entonces que la "moda martiana" "del desapoderado
exhibicionismo o niatinada, casi iba a decir cansona, reiteración de citas y vulgar
remedo de su estilo entre nuestro gremio plumífero", se ha debido a la existencia en
la república de "factores sociales de signo contrario a los rasgos más típicos de
Martí. Fe encendida, anhelo ético, vida de ejemplo y afanes, mística, ambición de
dignidad colectiva La "intervención extranjera" significó "la parcial
frustración del ensueño independentista" y cuando la instauración de la república
"el equipo político emergente es el antipolo del puritanismo de Estrada Palma.
Comienza un período de corrupción administrativa, coincidente o soportado por un
escepticismo político colectivo, cada vez más punzante y extendido. La fe quebró, no es
mucho que periclitáramos hacia formas cercanas al cinismo. Fue un período largo, durante
el cual la venalidad política se convirtió en norma; y una indiferencia culpable de
desidia se extendió por todo el ámbito social". Y termina: "Que estemos en
vías de superar esa etapa, debe ser una decisión y una tarea para los cubanos válidos
de hoy. Mas, lo que aquí nos corresponde apuntar es que la exageración maníaca y la
estridencia de la moda martiana, se fue ensanchando en modo proporcional a la falta de
honestidad del panorama social".
GONZÁLEZ PEÑA, Carlos. "Poeta y héroe". 8: 105-107 [150]
Reseña la ceremonia organizada por la Secretaría de Educación Pública de México
para conmemorar el cincuentenario de Dos Ríos, y comenta los discursos de Núñez y
Domínguez y Torres Bodet. Es una reproducción del artículo aparecido en El Universal,
en mayo de 1945.
GRANDA, Manuel J. de. "José Martí". 18: 562-563 [151]
Se refiere a las visitas de Martí a Costa Rica y da detalles de sus entrevistas con
Maceo, de un incidente entre éste y Antonio Zambrana, y de la fundación de clubs de
emigrados.
GUANDIQUE, José Salvador. "José Martí, vocación humana".
14: 497-501 [152]
Explica este artículo publicado en la Revista de la Biblioteca Nacional
(Enero-Abril de 1948) el acertado empleo del adjetivo "humano" en los actos de
Martí.
GUERRA DE LA PIEDRA, Agustín. "El sentimiento de la amistad en
José Martí". 12: 186-194 [153]
Trabajo presentado en el concurso del Liceo de Güines. Nota que el amor por los amigos
en Martí es como el que describe Kempis en su Imitación de Cristo. Después de
revisar las más conocidas manifestaciones de esos afectos, concluye que Martí
"sacaba amigos de donde nadie podría sospecharlo para volcarlos sobre su otro gran
amor, la patria, que sólo así las comparó cuando dijo: 'Si me preguntan cuál es la
palabra más bella, diré que es Patria: y si me preguntan por otra casi tan bella como
Patria, diré Amistad".
GUTIÉRREZ, Miguel A. "El entierro cubano de Martí". 18:
553-555 [154]
El 30 de julio de 1951 hace un paralelo entre el entierro de 1895 y el que le hace el
pueblo de Cuba en esa fecha.
GUTIÉRREZ CORRALES, Miguel. "José Martí". 5: 83-88 [155]
En la celebración del 89 aniversario de la muerte de Martí, publican en Nicaragua
este escrito en el que se revisan algunas opiniones sobre "el libertador
antillano", y se lee un fragmento de una carta de Martí escrita en 1894 con motivo
de la muerte del poeta José María Mayorga Rivas.
H
HALPERIN DONGHI, Tulio. "Martí,
novelista del fin de siglo". 19-22: 400-402 [156]
Señala en la novela "de nuestros años ochenta o noventa", ciertas
preferencias temáticas y situaciones en las que no son infrecuentes "incendios,
suicidios y asesinatos". El tema de los novelistas de aquella época, "el tema
de un mundo sin afanes", no atrae completamente a Martí por ser "más serio y
más serenamente sonriente que sus contemporáneos". Y el autor de esta nota,
publicada en La Nación el 10 de febrero de 1952, ve a Martí "no en
oposición al mundo caduco del progresismo en que le tocó vivir, pero sí como única
figura viva en medio de un muerto paisaje".
HENRÍQUIEZ UREÑA, Max. "Martí en Santo Domingo". 13:
245-264 [157]
Trata de las tres visitas que hizo Martí a Santo Domingo: en 1892, al aceptar Máximo
Gómez la dirección militar del movimiento; en 1893, de regreso de Centro América, para
informar a Gómez del progreso de los preparativos para la guerra; en 1895, cuando se
firma el Manifiesto de Montecristi, al dirigirse a Cuba. Con el testimonio de las cartas
de Martí, el diario de Gómez y otros documentos, se reconstruyen esos tres episodios de
su vida. Este trabajo fue leído en la Sociedad de Conferencias y publicado en 1913 en Cuba
Contemporánea.
HENRÍQUEZ UREÑA, Pedro. "José Martí. 1: 50-51 [158]
Introducción al volumen Nuestra América, Buenos Aires (1939). "En José
Martí coinciden el iniciador de una revolución política y el iniciador de una
revolución literaria... La obra: constantemente escribirá y hablará -orador
extraordinario- para mover ánimos a la lucha de la independencia... Ismaelillo
(1882) resulta el primer libro de versos del movimiento renovador que de América se
extenderá a España. Su prosa, una de las singulares y maravillosas de nuestra
lengua".
--- "Martí". 19-22: 483-485 [159]
Artículo publicado en 1931, en el número 3 de la Revista Cubana, en el que se
plantea la tesis del escritor sometido al apóstol: "Martí sacrificó el escritor
que había en él -no lo hay con mayor don natural en toda la historia de nuestro idioma-
al amor y al deber... Pudo, como Rubén Darío, sacrificarlo todo al solo ideal de ser
poeta: pero antes quiso acatar normas de honrado; y el deber y el amor se le agrandaron:
se completaron en la devoción de su tierra... Pero el escritor, que se encogía para
ceder el paso al hombre de amor y deber, reaparecía, aumentado, transfigurado por el amor
y por el deber". Y al analizar su prosa la compara con la "hablada, rota en
ritmos variables con la emoción de cada minuto: con el candor de Santa Teresa, de quien
aprendió que no tiene por qué refrenarse el que siente como debe, y con la malicia de
Gracián, de quien aprendió a evitar prolijidades de explicación y de
coordinación".
--- "Martí, escritor". 7: 358-360 [160]
Es un trabajo publicado en La Discusión, 25 de octubre de 1905 y que encontró
el director de este Archivo por indicación del propio Henríquez Ureña. Dice
éste que "Martí fue -aunque en Cuba lo sepan pocos- uno de los grandes escritores
castellanos de su siglo... Su estilo no ofrece semejanzas con el estacionarlo de la
mayoría de sus contemporáneos de España: en ocasiones tiene la intensidad emocional de
Teresa de Jesús, el mesurado y sugestivo donaire de Gracián, la maestría no forzada de
los siglos de oro". Explica que en Cuba no se le conoce como escritor porque "no
pudo tener a su patria como principal campo de acción", pero cita los homenajes y
juicios que ha recibido en otros países. Con Montalvo, Casal, Darío y Gutiérrez Nájera
"inicia el florecimiento del nuevo estilo que cultivan en América prosistas sólidos
y brillantes como Rodó..., de ese mismo estilo que hoy aparece por fin en España en el
grupo asombroso de Unamuno, Blasco Ibáñez, Martínez Sierra, no del todo ajenos a la
influencia americana".
HENRÍQUEZ Y CARVAJAL, Federico. "Duelo de América---. 19-22:
161-162 [161]
Nota necrológica publicada en Letras y Ciencias el 3 de agosto de 1895.
"Así, de cara al sol, viendo reaparecer en el cielo de Cuba libre la Estrella
Solitaria, ha muerto, en inmolación sublime, el verbo de la Revolución hecho Héroe...
Él me llamaba hermano".
--- "El ideal i la epopeya". 10: 365-370 [162]
Discurso pronunciado ante la tumba de Martí el 19 de mayo de 1917. Lo inicia con un
elogio a José Enrique Rodó, quien acababa de morir (en Italia, el primero de mayo de ese
año). Es una exhortación a los cubanos "a ahogar en su cuna, o en su caverna, a las
hidras gemelas de la discordia i de la anarquía, i a ir de frente, de cara al ideal
excelso, por la misma senda de amor i sacrificios, por donde fueron a su turno los
legionarios del ideal i los legionarios de la epopeya". Menciona algunos nombres
(Narciso López, Agüero, Luis Marcano, Agramonte, Modesto Díaz, Julio Sanguily, Calixto
García, Maceo, Heredia, Luz y Caballero, Saco, Céspedes, Aguilera, Masó, Cisneros,
Estrada Palma), "y en el centro José Martí i Máximo Gómez".
--- "Mensaje a América en mi centenario". 13: 244 [163]
Al cumplirse el 16 de setiembre de 1948 los cien años de su nacimiento, el amigo de
Martí dirigió un "mensaje" a todos los pueblos americanos en el que dice:
"Es verdad que en el más poderoso de todos -en concomitancia con su gran progreso
material interno- se ha desarrollado un pernicioso imperialismo capitalista que, en su
afán inmoderado de dominar, con la vituperable política del dólar, ha detenido el
progreso social y económico de otros pueblos vecinos i, lo que es más doloroso, ha
impedido -o por lo menos ha retardado- la instauración del Estado puertorriqueño i su
más necesaria consecuencia: la Confederación de las Antillas... Así, mirando a toda la
América libre de dominación extraña, disfrutando cada pueblo de absoluta soberanía e
independencia, afianzada en lo interno la paz jurídica, dentro del ejercicio de todas las
libertades ciudadanas, con absoluto respeto a la dignidad del hombre, resolviendo todos
los problemas sociales armónicamente, sin las perturbaciones de la tiranía, ni de la
anarquía -desearía terminar el largo proceso de mi vida, tranquila la conciencia, con
amor para todos mis semejantes, con un voto de gracias para cuantos me colman, no de
ahora, de respeto i de admiración".
--- "Presentación de José Martí". 10: 363-364 [164]
En la Sociedad Amigos del País de Santo Domingo, durante la primera visita que hizo
Martí a la República Dominicana, en 1892. Es un elogio al "nuevo apóstol del credo
revolucionario i va por el viejo camino de amarguras, cargado con la cruz de los ingentes
dolores de su pueblo".
HEREDIA, Nicolás. "La obra de José Martí". 16: 193-198
[165]
Tres años después de Dos Ríos, dice el orador en una velada de Chickering Hall, debe
celebrarse "sin luto el aniversario de la muerte de Martí". Se acerca el fin de
la guerra y puede apreciarse todo su esfuerzo y mérito: "La gloria de Martí
consiste, precisamente, en haber modificado y destruido la depresión moral en que
vivíamos, siendo el despertador del pueblo aletargado, la imagen viva del apóstol y el
caudillo que enseña y organiza, que impulsa y disciplina, que predica cuando la
predicación es necesaria y que muere por su credo cuando el sacrificio la demanda".
Este discurso fue publicado en forma de folleto, junto con otro de Bolet Peraza, en la
misma ocasión, y reproducido en las Obras de Martí (tomo III) que editó Gonzalo
de Quesada y Aróstegui.
HERNÁNDEZ CATÁ, Alfonso. "Martí en portugués". 1: 52-54
[166]
Coincidiendo con la fundación del Instituto Brasileño-Cubano de Cultura, aparecen
algunos escritos de Martí traducidos al portugués por Sylvio Julio.
HOMENAJE A MARTÍ EN LAS INSTITUCIÓN MITRE. 12: 231-234 [167]
Es una nota publicada en La Nación, 5 de noviembre de 1947, que reproduce parte
del discurso de Bernardo González Arrili en el Museo Mitre, donde se celebró un homenaje
a Martí.
HOMENAJE A MARTÍ EN WASHINGTON. 19-22: 418-425 [168]
Acta del Consejo de la Organización de Estados Americanos aprobando una moción del
Embajador de Honduras, para que aquel organismo rindiera homenaje a Martí en el
centenario de su nacimiento. En él aparecen palabras de aprobación de los embajadores de
República Dominicana, Venezuela, Uruguay, Perú, Haití, Argentina, Colombia, Guatemala,
Estados Unidos, Nicaragua y Cuba.
HOMENAJE CONTINENTAL EN EL CINCUENTENARIO DE LA MUERTE DE JOSÉ . 8:
7-20 [169]
Resumen de las informaciones de los diplomáticos cubanos en distintos países de
América, en los que dan cuenta de actos celebrados por el cincuentenario.
Argentina: una conferencia del doctor Oscar Beltrán en la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad de Buenos Aires; un discurso por radio del Embajador cubano, el
Dr. Ramiro Hernández Portela; un "sencillo y emocionante acto" en la escuela
"República de Cuba" y distintos artículos en los periódicos.
Brasil: se devela un busto en la Embajada de Cuba y un retrato en el Instituto
Americano; un acto en el "Colegio Cuba", en Río de Janeiro, y transmisiones
radiales y artículos en los periódicos: El diario O Jornal publica el 19 de mayo
el trabajo de Brasil Gerson "Martí, Herói e Pensador", y el Diario da Noite,
firmado por Austregesilo de Athayde, "Um Libertador de Espirito".
Colombia: Misa solemne en la Iglesia de San Ignacio; recepción del Embajador cubano,
doctor Carlos Tabernilla y Dolz, "a la que asistió todo el cuerpo
diplomático", y numeroso público; programas de radio y publicación de artículos
en los periódicos (en El Tiempo, "Cómo murió José Martí", de Jorge
Mañach -fragmento de Martí, el apóstol-; en El Siglo, "El cincuentenario de
José Martí", de Lucio Pabón Núñez, que se reprodujo en el Archivo).
Costa Rica: acto en la Universidad, al que "asistieron más de 800 personas:
hablaron la señorita Teresa Soto, Joaquín García Monge, Leovigildo Acuña, U. Gómez
Solano y José Guerrero; además de "actos en casi todas las escuelas y principales
centros de enseñanza", se celebró uno especial en el "Liceo José Martí"
de Punta Arenas, donde Martí estuvo en viaje de propaganda, en el que participaron los
profesores Emiliano y Benjamín Odio.
Chile: el Encargado de Negocios de Cuba organizó una velada en la Universidad, con la
cooperación del Instituto Chileno de Cultura, "de las escuelas que llevan el nombre
de Cuba, de la colonia cubana, de la Prensa y de otros prestigiosos elementos
intelectuales y artísticos"; también hubo actos conmemorativos en la "Escuela
República de Cuba", en el "Monumento a Martí de la Comuna San Miguel", en
"La Ciudad del Nilo". En la Universidad hablaron los señores Gerónimo Lagos
Lisboa, Martín Figueroa Anguita y Ramón de Castro Palomino; en el periódico El
Mercurio (Valparaíso) apareció el trabajo de Héctor Pedro Blomberg, "El
último libertador: José Martí".
Ecuador: en Latacunga, con asistencia del Ejecutivo, se celebró un acto en el que
habló el doctor Roberto Meza Fuentes, catedrático chileno, quien también lo hizo, el
día 18, en la Universidad Central. "El día 19 las estaciones de radio y los diarios
del Ecuador recordaron la vida y la muerte del Apóstol".
El Salvador: se celebró un acto en la Universidad, con el concurso de la Academia de
la Historia, el Ateneo Salvadoreño y la Universidad Autónoma Nacional. Hablaron Julio
Enrique Ávila, María Emma Meléndez, Manuel Zúñiga Idiáquez y Pablo Ortega y
Trujillo. En La Prensa Gráfica, La Tribuna y El Nacional aparecieron varios
trabajos sobre Martí.
Estados Unidos: un acto en la Unión Panamericana en el que hablaron los doctores José
T. Barón y Pedro de Alba, y recitó la señorita Silvia Brull. Hubo también otros en las
siguientes ciudades: Tampa, Cayo Hueso, Miami, Jacksonville, Baltimore, Louisville,
Detroit, Chicago, Galveston y Savannah, que se relacionan brevemente, así como los
escritos en varios periódicos.
Guatemala: el Congreso Nacional celebró un acto en el que hablaron Calixto García
Becerra y Francisco Méndez. Aparecieron diversos trabajos sobre el aniversario en Medio
Día y el Diario de Centro América. Entre otros, en El Imparcial,
apareció "un fragmento del libro inédito Mujeres en Guatemala, por la Srta. M.
Albertina Gálvez G., que se titulaba 'María García Granados, la Niña de
Guatemala".
Haití: hubo un acto en el que habló el doctor Dantés Bellegarde. Aparecieron varios
artículos en Le Matin y el Haiti-Journal; en Cabo Haitiano "el alcalde
decretó la imposición del nombre José Martí a una de las calles de la
población".
Honduras: se celebraron actos en el Instituto Hondureño de Cultura Interamericana, en
el Instituto Normal Central de Señoritas y el Instituto Normal Central para Varones, en
el Consejo del Distrito Central. En dichos eventos hablaron, entre otros, Ernesto Alvarado
García, Domingo Galván, la profesora Jesús Uclés Santos, Arturo López Rodezno, y
varios artistas recitaron y cantaron.
México: se había formado, por el Embajador de Cuba, Marcos A. Kohly, una comisión
que presidía José de Jesús Núñez y Domínguez para conmemorar el cincuentenario de la
muerte de Martí. Se celebraron actos en Mérida, Campeche, Veracruz, Jalapa, Chihuahua y
Tixtla. En Ciudad México hubo una velada en la Sociedad de Alumnos de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Nacional, una ofrenda floral, en la Dirección de
Acción Social, una ceremonia en la Secretaría de Educación Pública y otra en el
Consejo Consultivo. Además del señor Núñez y Domínguez y del Embajador cubano,
hablaron Jaime Torres Bodet, Francisco Doria Paz y, por radio, el español Jerónimo
Salmerón.
Nicaragua: además de un acto en el Ateneo de Masaya y la reproducción de varios
trabajos sobre Martí en el periódico Novedades (en la edición del 19 de mayo),
la Asociación de Escritores y Artistas Americanos organizó un programa radial que se
transmitió por la emisora Y. N. Q.
Panamá: se realizó una peregrinación a la Plaza Cervantes, en la que depositaron
flores, ante la estatua de Martí, los niños y niñas de varias escuelas; en dicho acto
habló el Ministro de Cuba, Enrique Ruiz Vernachi. La Cadena Panameña de Radiodifusión,
desde la ciudad de Colón, rindió también homenaje a Martí.
Perú: se hicieron emisiones especiales por Radio América y por la Radio Nacional del
Perú. En ambas participaron miembros del Cuerpo Diplomático y de la Asociación
Internacional de Prensa; "los periódicos se hicieron eco de la significación de la
fecha que se conmemoraba".
Puerto Rico: recepción en el Consulado cubano, en la que habló Gustavo Schumann,
Cónsul de Cuba.
República Dominicana: se reunieron "personalidades, elemento oficial,
diplomático, y crecido número de cubanos residentes" en un acto en el que hablaron
Rafael León Figueredo y el doctor Secundino M. Astorga. "También. se colocó una
corona de gardenias, en sustitución de rosas blancas, dedicada por el distinguido
escritor dominicano y fraterno amigo de José Martí, Don Federico Henríquez y
Carvajal".
Uruguay: se reunieron en el Ministerio de Relaciones Exteriores miembros de la Academia
de Ciencias, del Pen Club y de la Comisión de Cooperación Intelectual; hablaron Juana de
Ibarbourou y el Ministro de Cuba, Oscar Gans.
Venezuela: a las 10 de la mañana del día 19 de mayo se depositaron ofrendas florales
en la Casa de Cuba -ante el busto de Martí-, en el Congreso Nacional, la Academia de la
Lengua, el Consejo Municipal del Distrito Federal. Por la tarde se efectuó una sesión
solemne en el Congreso, con asistencia del Cuerpo Diplomático. Se celebraron reuniones
extraordinarias en el Consejo Municipal y la Academia Venezolana (se acordó publicar
escritos de Martí en el Boletín de la Academia). La Gaceta Oficial, en su
edición del día 15 de mayo, publicó el programa acordado por el Congreso para
conmemorar la muerte de Martí (se reproduce dicho programa).
HOMENAJE DE LOS ESTADOS AMERICANOS. 13: 288 [170]
Es una resolución aprobada por unanimidad en la Conferencia de Estados Americanos que
se reunió en Bogotá el 30 de abril de 1948, en homenaje a Federico Henríquez y Carvajal
al cumplirse un siglo de su nacimiento. Aparece firmado por los delegados de todos los
Países del Continente.
I
ICHASO, Francisco. "El monumento a Martí, obra de
todos". 19-22: 123-124 [171]
Desde las páginas del Diario de la Marina (31 de agosto de 1952) recomienda que
el monumento a Martí sea producto de colectas populares realizadas por los niños de las
escuelas; y "como la mejor ofrenda, la que más agradecería Martí desde la gloria
en que habita: la paz cubana. Una paz que sólo puede basarse en la democracia, en la
libertad, en la justicia, en la 'dignidad plena del hombre'. La corona de los actos del
Centenario sería una consulta popular honorable para elegir el futuro gobierno de jure de
la República".
IDUARTE, Andrés. "De cómo honrar a Martí". 19-22: 11-15
[172]
En el centenario de su nacimiento se debe honrar a Martí "con el estudio y la
divulgación de su obra escrita, con la lección de su apostolado político, con la
fundación de escuelas y bibliotecas en donde se exalte su ejemplo, con la erección de
monumentos que reavivan su memoria". Además, con buenas antologías, una edición
crítica de sus obras y traducciones". Es un artículo tomado del periódico Excelsior
(México), 6 de noviembre de 1952.
--- "José Martí". 8: 63-65 [173]
Palabras transmitidas por la Columbia Broadcasting System el 19 de mayo de 1945.
Resaltan la labor de divulgación que hizo Martí de los Estados Unidos: "Ningún
hispanoamericano, ningún español y quizá ningún extranjero ha realizado una más
valiosa labor de elogio y divulgación de sus letras, de sus instituciones y de sus
grandes hombres... y que a la vez haya señalado con tanta anticipación y clarividencia
el camino de la dignidad a su América española". Pide a Nueva York que recuerde en
ese día "a aquel hombre síntesis que reunió en sí la más limpia y decorosa
tradición hispanoamericana con la modestia y el sentido del deber de un jornalero de
cuello blanco neoyorquino".
--- "México y América en el centenario de Martí". 19-22: 408-413 [174]
"Toda América, del Bravo al sur, le debe homenaje" a Martí, pero añade:
"También le debe otro la América del Bravo al norte..., los buenos Estados Unidos,
los de Linco1n y Emerson". Además, "se lo debe la España liberal, antifeudal,
antiimperial, antimilitar, popular". Pero los países de Hispanoamérica deben ser
los primeros en el homenaje: "En primerísima fila Cuba y México". Explica
luego lo que e significó cada uno de los pueblos de América: México es "el primer
país en que vive como hombre libre"; Guatemala, "donde confirmó su indigenismo
y su americanismo Continental"; Venezuela, "donde se aproxima a la sombra de
Bolívar y siente su espaldarazo", etc. Publicado en México, en el periódico Excélsior,
el 6 de octubre de 1952.
INFORME DE LA COMISIÓN ENCARGADA DE LA CELEBRACIÓN DEL CENTENARIO DE JOSÉ MARTÍ.
19-22: 448-449 [175]
El 15 de octubre de 1952 se acordó por unanimidad, en el Consejo de la Organización
de los Estados Americanos, "rendir tributo a José Martí el día 28 de enero de 1953
con motivo del centenario de su nacimiento". En este informe se recomienda 1)
celebrar un acto especial en el Salón de las Américas de la Unión Panamericana la noche
del 28 de enero de 1953, 2) organizar una exposición de los escritos de Martí en la
Biblioteca de la Unión Panamericana, 3) solicitar de los gobiernos del continente que
celebren actos en dicha ocasión.
IRAIZOZ, Antonio. "Rosario de Acuña no era cubana". 4:
74-79 [176]
Datos que prueban que esta poetisa a quien Martí! dedicó una oda, en la que supone
había nacido en Cuba, era en realidad española.
--- "Las siete palabras de Martí". 19-22: 187-189 [177]
Reducción a "siete palabras, dándole al vocablo amplio sentido", de la
carta de Martí a Federico Henríquez y Carvajal, del 25 de marzo de 1895. Publicadas por
vez primera en el periódico El Mundo, el 28 de enero de 1950.
--- "Tres notas martianas". 12: 225-230 [178]
De su libro Penumbras del recuerdo (La Habana, 1948). La primera reproduce la
partida matrimonial de los padres de Martí y la de bautismo de José Francisco Martí y
Zayas Bazán; la segunda precisa la fecha del "brindis" en el banquete de Adolfo
Márquez Sterling, en el que Martí pronunció memorables palabras: no fue el 26 de abril
de 1879, como han repetido sus biógrafos, sino el Lunes 21 de abril"; la última
reproduce una anécdota de Enrique Loynaz del Castillo en la que cuenta que Martí
comparaba sus "suspiros" con los que en Yucatán, decían los indios, daba la
tierra.
ISAACSON, William D. "José Martí y el Club Crepúsculo".
15: 112-118 [179]
Explica cómo llegó Martí a pertenecer a esta organización neoyorquina y transcribe
una nota que menciona su charla del 23 de octubre de 1890; dice así: "La noche
concluyó con un discurso simpático por el señor Martí, traductor de Ramona y de
otras producciones literarias americanas -recientemente libertado de la prisión
española- en que describió sus vacaciones en las montañas de Catskill, y que hizo una
súplica elocuente por más relaciones de tipo confraternales entre las gentes de las
Repúblicas Hispanas y las Américas".
J
JARNÉS, Benjamín. "Ingenuidad y
llama". 8: 117 [180]
Breve comentario sobre la dualidad de poeta y caudillo en José Martí. Publicado en Cuadernos
Americanos de México (mayo-junio de 1945) en la "Corona a José Martí".
JIMÉNEZ, Juan Ramón. "Una página de Juan Ramón
Jiménez". 1: 9-12 [181]
Es el primer trabajo que se publicó en el Archivo. Lleva una introducción, que
parece ser de Lizaso, en la que explica el interés de otros dos españoles en la obra de
Martí: Unamuno y Fernando de los Ríos, y lo que a ellos debe la bibliografía martiana.
"Ahora", dice, "es un poeta de España, el supremo poeta de Platero y yo,
quien hace el encuentro de Martí en contacto con el fondo de realidades presentes y
determinantes en su obra. Traemos a nuestras páginas, en lugar preferente, la
interpretación que de Martí, de su Martí, nos hace Juan Ramón Jiménez". Y dice
éste, en lo que habría de formar parte de su libro Españoles de Tres Mundos:
"Hasta Cuba, no me había dado cuenta exacta de José Martí. El campo, el fondo.
...El fondo me trae la cosa o el hombre en su ser y estar verdaderos. Si no tengo el
fondo, hago el hombre transparente, la cosa transparente. Y por esta Cuba verde, azul y
gris, de sol, agua o ciclón, palmera en soledad abierta o en apretado oasis, arena clara,
pobres pinillos, llano, viento, manigua, valle, colina, brisa, bahía o monte, tan llenos
todos del Martí sucesivo, he encontrado al Martí de los libros suyos y de los libros
sobre él. ...Darío le debía mucho, Unamuno bastante; y España y la América española
le debieron, en gran parte, la entrada poética de los Estados Unidos". Y comenta
sobre sus preferencias estéticas y las de Martí: "Yo he sentido y expresado,
quizás, un preciosismo interior, visión acaso exquisita y tal vez difícil de un proceso
psicológico, 'paisaje del corazón', o metafísico 'paisaje del cerebro'; pero nunca me
conquistaron las princesas exóticas, los griegos y romanos de medallón, las japonerías
'caprichosas' ni los hidalgos 'edad de oro'. El modernismo, para mí, era novedad
diferente, era libertad interior. No, Martí fue otra cosa, y Martí estaba, por esa 'otra
cosa', muy cerca de mí. Y cómo dudarlo, Martí era tan moderno como los otros
'modernistas' hispanoamericanos". Este trabajo de Juan Ramón Jiménez había
aparecido dos años antes en el Repertorio Americano de San José, Costa Rica.
JIMÉNEZ MONGE, E. "Homenaje a la memoria del Apóstol. En el
quincuagésimo aniversario de su Muerte". 8: 3940 [182]
Palabras de un alumno del tercer año de bachillerato evocando la acción de Dos Ríos.
Aparecieron en La Tribuna, San José de Costa Rica, el 20 de mayo de 1945.
JONES, Willis Knapp, trad. "Love is repaid by love"
("Amor con amor se paga".) 11: 50-60 [183]
Traducción del "juguete" de Martí estrenado en México el 19 de diciembre
de 1875.
JORRÍN, Miguel. "Ideas filosóficas de Martí". 11: 35-49
[184]
Conferencia del 9 de octubre de 1940 en la Institución Hispano-Cubana de Cultura.
Estudia "las influencias generales que más se mencionan entre nosotros en relación
con el pensamiento martiano": el misticismo, el estoicismo, el platonismo y la
filosofía hindú. Martí es místico en cuanto "prefiere la intuición al raciocinio
como método de conocimiento, y coloca el sentimiento por encima de la razón". Del
estoicismo, "mejor aún, del senequismo español... hay en Martí huellas más
evidentes" y cita como ejemplo su "profunda atención a la conducta del
hombre". Del platonismo por "la identificación de la idea de bondad con la
divinidad" (El presidio político en Cuba), aunque aclara que "no
puede hablarse de platonismo en un pensador del siglo XIX". El panteísmo en Martí
se produce en su forma de "reverenciar la naturaleza y las formas naturales";
este panteísmo adopta "un tono de expresión que lo asemeja bastante a la filosofía
hindú", entendida ésta como "religión, sapiencia popular más o menos
general". Hasta aquí lo que llamó "influencias determinantes", y son: el
romanticismo, no como filosofía, pues no hay filosofía romántica, sino "como forma
radical de enfocar el problema del universo y la vida"; de manera muy limitada, el
materialismo, "predominante en la época de Martí, quien rechazó siempre sus
concepciones enjuiciando severamente a Darwin y a Spencer"; el transcendentalismo:
"Hay en Martí, a no dudarlo, una semejanza con Emerson. Semejanza que es más
coincidencia que determinante"; el krausismo, con la "dirección moralista de
tipo platónico" que adoptan las ideas de Krause en España"; y, por último, la
"filosofía cubana de Varela y Luz, difundida por sus discípulos, [que] era el más
serio movimiento cultural del ambiente en que se forma Martí". Termina este ensayo
enjuiciando la posición de Martí "frente a algunos problemas filosóficos" y
llega a descubrir en el problema de la vida, "central en el pensamiento
martiano", hasta "una curiosa anticipación de la filosofía existencial".
"JOSÉ MARTÍ, CARTAS". 19-22: 203-211 [185]
Son las que se cruzaron Martí y Alejandro Magariños Cervantes entre 1885 y 1886, y
que se publicaron a principios de 1886 en el número 53 de los Anales del Ateneo del
Uruguay. La carta del poeta uruguayo es un elogio crítico del Ismaelillo.
Martí se lo había hecho llegar a través del amigo mutuo Enrique Estrázulas, pero ya
Magariños Cervantes sabía quién era Martí; dice su carta- "Hace bastante tiempo,
desde que leí sus primeros artículos siento por usted las vivas simpatías que sólo me
inspiran los escritores que, como el corresponsal actual de La Nación de Buenos
Aires en los Estados Unidos, reúnen a las dotes del corazón una inteligencia vigorosa y
nutrida por el estudio, un espíritu original que imprime a sus producciones el sello de
su personalidad; la pasión y el entusiasmo por todas las nobles causas que defienden los
viriles corazones; la fe en los destinos de la humanidad y el respeto y amor profundo por
las creencias que dignifican y honran a nuestra especie.-¡Cómo se echa de ver que ha
nacido usted en nuestra zona americana! ... Por su índole, por su originalidad, por su
nervio, por el espíritu democrático y humanitario que predomina en sus escritos, usted
es un escritor americano". Y ya entrando en la valoración literaria del Ismaelillo,
sobre sus méritos y su novedad, escribe: "Garcilaso y Herrera, y con doble motivo la
docta Academia de la Lengua, tal vez encontrarían no muy castizos algunos de los giros y
locuciones que usted emplea; pero Schiller, Gessner, Andersen, Espronceda y Víctor Hugo
pondrían su firma sin vacilar en muchos de los bellos pensamientos, llenos de novedad,
ingenio y ternura que resplandecen en el libro de usted". Y pasa a glosar algunas
estrofas en las que descubre "pinceladas maestras", "delicados
sentimientos", y afirma que el "Rey amarillo" "vale por un tratado de
moral". Al publicarse por segunda vez esta carta, junto con la que Martí envió a
Magariños Cervantes, también en los Anales del Ateneo Uruguayo, en octubre de
1947, se copiaron para el Archivo.
"JOSÉ MARTÍ. CÓMO FUE SU MUERTE. RASGOS DE SU VIDA. APRECIACIÓN DE SU
CARÁCTER". 5: 159-160 [186]
Suelto publicado en La Nación (Buenos Aires), el 22 de junio de 1895. Reproduce
párrafos de una carta de "alguien que había sido amigo y compañero de
Martí". Comenta la noticia dada en la prensa de que "cayó muerto por dos
balas; una en el cuello y otra en el pecho, a la sazón que arengaba a los suyos,
blandiendo un revólver, y que un guía cubano ¡suerte irrisoria! fue quien disparó esos
tiros". Y hace este juicio sobre Martí: "Los que no le conocían bien",
dice, "le creían teatral. Yo creo que Martí era ante todo, por la calidad mental y
emocional, un orador, y por las experiencias de su vida, un exaltado". Y se pregunta
el anónimo corresponsal: "¿Hizo bien en encender ahora la guerra de Cuba?" Y
se responde: "Creo que no, que su exaltación le impidió esperar siquiera un año,
un semestre más. Pero no quiero ocuparme de estas cosas ahora. Quisiera sentir su caída
más profundamente aún de lo que lo siento. Recuerdo cómo era cuando estudiante pobre en
España, el más desinteresado, el más cariñoso de toda la partida de jóvenes que
andábamos juntos. ...Martí no odiaba a los españoles porque amaba a su padre que era
español y buen hombre".
JÚSTIZ DEL VALLE, Tomás. "Martí". 4: 141-146 [187]
Descripción rimada de la vida de Martí: "Una sola vez lo vi / y no sé por qué
el recuerdo / de aquella plácida tarde, / vuelve constante hacia mí".
K
KELIN, Fedor. "José Martí y los
estudios latinoamericanos en la Unión Soviética". 10: 376-377 [188]
Describe el interés por Martí. A la pregunta "¿Qué atrae en primer término a
los poetas y literatos soviéticos en la obra de Martí?" da tres razones: "Por
el hecho de que su personalidad creadora, su 'yo', es cercano a nosotros"; porque
"su obra poética fue original y para la literatura de América-Latina y España fue
el anuncio de un nuevo día poético"; y, por último, porque "el gran poeta de
Cuba cautiva por la riqueza y el contenido de sus pensamientos, por su entonación noble,
humana". Traducido por M. Echevarría, quien lo tomó de la revista Literatura
Soviética, número 3 de 1946.
KEY AYALA, Santiago. "Martí, las rosas, la guerra y la
muerte". 19-22: 222-224 [189]
"En el vocablo Martí, las consonantes M, R, T parecen encerrar una misión y un
destino: M, R, T, con el mismo orden, son determinantes de mártir y martirio, Marte,
muerte". También se detiene el autor en consideraciones sobre el simbolismo de las
flores en la obra de Martí. Tomado de La Esfera, Venezuela, el 22 de mayo de 1952.
--- "Palabras sobre Martí". 17: 422-423 [190]
Pronunciadas al inaugurarse una lápida en lo que fue el antiguo colegio de Villegas,
en la ciudad de Caracas, donde Martí dio clases de oratoria en 1881. Fueron publicadas en
El Heraldo (Caracas) el .2 de noviembre de 1950. |
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