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José Martí:
Repertorio Crítico
Carlos Ripoll |
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ACOSTA, Agustín. "Martí".
17: 303-306 [1]
Poema cuyo verso inicial es: "Montañas: decidme la frase primera, vosotras que
tanto le amabais".
AGRAMONTE, Roberto. "Martí y el mundo de lo colectivo". 5:
126-142 [2]
Esta conferencia, leída en la Escuela de Verano de la Universidad de la Habana (1942),
es un estudio de "algunos aspectos representativos del pensamiento sociológico"
de Martí. Comienza señalando el tipo de pensador que fue, el "que aúna el
pensamiento en sí a las formas de expresión literaria", y también el que junta,
"sin antinomias, la razón y el sentimiento, el pensar, la acción, el ideal y la
realidad". Es que su pueblo, se afirma más adelante, "necesitaba de la catarsis
por vía del sentimiento; y por ello, como el sentimiento es más inmediato y directo en
el hombre que la razón, el gran ideador vistió su doctrina con la gala de su poderoso y
proteico genio literario". A continuación se señalan las influencias de pensadores
y escuelas: los estoicos, el idealismo hegeliano, Schelling; y en lo que no puede
coincidir con Carlyle, o el lamarkismo. "Lejos de cambios bruscos", dice
aproximándolo al evolucionismo spenceriano, "de derrumbamiento con gran estrépito,
este gran revolucionario sustentaba que no se debía lograr nada en la sociedad "por
desagregación progresiva en lo que por progresiva agregación se ha ido formando".
En seguida se analizan dos conceptos sociológicos que Martí desarrolló "a
través de su vasta producción, con verdadera unidad y realce": el pueblo y la
patria; y se concluye que por su enfoque de esos conceptos se convirtió en "el
fundador auténtico y por excelencia de los valores más puros y más reales de la
cubanidad". Luego se explican las ideas de Martí sobre la libertad y la justicia.
"La libertad de pensar fue objeto de su prédica más fecunda", y para
documentar esta afirmación se citan aquellas palabras: "Reo es de traición a la
Naturaleza el que impide en una vía u otra, y en cualquier vía, el libre uso, la
aplicación directa y el espontáneo empleo de las facultades magníficas del
hombre".
Y, también sobre la libertad, transcribe este otro pensamiento: "Libertad es
esencia de la Vida; cuanto sin ella se hace es imperfecto; es la condición ineludible de
toda obra útil". La sensibilidad de Martí por los problemas de los débiles se
compara a la de Víctor Hugo: "su preocupación por el niño, la mujer, el indio, el
negro, el analfabeto, el obrero". La teoría social martiana se complementa con
"el eco que en él encuentran la concepción de lo útil y la doctrina utilitarista,
que él depura y trasciende"; y se habla de Bentham, de los dos Mill, de Franklin,
etc. Termina este trabajo con un llamado a profundizar en la "cantera honda y
rica", pues "en esta hora de hoy en que la palabra democracia cobra relieve
epocal, nadie que en esencia y conciencia la profese debe dejar de conocer los
pensamientos depositados en los escritos de Martí acerca de esta filosofía humana del
presente".
AGUILAR MACHADO, A. "Martí". 10: 362 [3]
Breve semblanza del hombre que "inició dos revoluciones: una política y otra
literaria". Suscribe la afirmación de Federico de Onís "al considerar la vida
de Martí como una de las más intensas, puras y nobles que se han vivido sobre la
tierra". Apareció el 16 de febrero de 1946 con un discurso de Ulises Delgado, en el Repertorio
Americano (San José, Costa Rica).
ALBA, Pedro de. "Martí, amigo del indio". 4: 150-154 [4]
Informa sobre lo que en México se ha hecho en favor del indio y cómo la
"sensibilidad indígena" de Martí propuso su "total redención".
--- "Semblanza y ruta de José Martí. Ofrenda en el
Cincuentenario de su sacrificio". 8: 57-62 [5]
Publicada en el Boletín de la Unión Panamericana de Washington, D. C. (Mayo de
1945); es un perfil espiritual de un Martí que "se proyecta en toda la extensión de
América". Habla del culto por quien considera "símbolo mayor en la Historia de
Cuba".
ALVARADO GARCÍA, Ernesto, comp. "Cartas de Jerónimo Zelaya,
Adolfo Zúñiga y José Martí". 14: 461-464 [6]
Copiadas del Archivo Nacional de Honduras, éstas se refieren a las colaboraciones de
Martí en el periódico La República. Parece que por un descuido de los
administradores Martí no recibió el pago acordado y suspendió sus envíos, y dice
Adolfo Zúñiga al doctor Zelaya: "Martí vale tanto en el campo de las letras, que
Domingo Faustino Sarmiento acaba de llamarlo el Víctor Hugo de nuestra lengua. No es
posible, mi querido compa, que perdamos un Corresponsal como Martí, por un descuido, pues
no somos tan pobres como de $30.00". Era lo que recibía Martí mensualmente por su
trabajo. La carta está fechada en Londres el 6 de julio de 1887.
--- "José Martí, Adolfo Zúñiga y Jerónimo Zelaya". 14: 456-460 [7]
Es un trabajo publicado por vez primera en El Día, de Tegucigalpa, Honduras
(primero de febrero de 1949), en el que este autor del libro El amor de Martí a
Honduras (1945) describe las relaciones de Martí con algunos hondureños
preeminentes. Transcribe una carta de Martí a Zelaya y la respuesta de éste sobre la
liquidación de unas colaboraciones de Martí en La República. También reproduce
unos juicios del doctor Zelaya publicados en Honduras, en 1886; dice uno de ellos:
"Consideremos como valiosísima hallazgo la deferencia que ha tenido el doctor don
José Martí, distinguido e ilustre cubano y hombre de corazón, por lo que nos es más
simpático, de colaborar en la redacción de La República. ¡Cuánta novedad en su
estilo! ¡Cuánta riqueza y profundidad de pensamiento! ¡Cuánto entusiasmo y enardecida
pasión para amar, para idolatrar a América y a los países hispanoamericanos! ¡Cuánta
devoción y ardiente culto por lo bello, por lo grande, por lo maravilloso y lo
excelso!"
--- "Muerte e inmortalidad de José Martí". 8: 75-82 [8]
Conferencia del día del cincuentenario de la muerte de Martí, en el Instituto
Hondureño de Cultura Interamericana. Hace un recuento de los principales desterrados
cubanos que vivieron en su país: José Joaquín Palma, Adolfo Piará, Estrada Palma,
Maceo, Izaguirre, Eugenia Zayas Bazán, Manuel de Jesús Calvar, etc., y afirma: "El
gobierno y el pueblo de Honduras, amantes de la independencia de Cuba, eran hermanos
cordiales y amigos sinceros de los patriotas cubanos".
ALVARADO SÁNCHEZ, José. «Sobre José Martí y su viva
lección". 2: 10-25 [9]
Dividido en cuatro epígrafes: 1) Vida de José Martí; 2) Sobre el culto martiano en
América; 3) Para una imagen literaria de Martí, una prosa sin par; 4) La lección de
Martí. En este trabajo se compara a Martí con el escritor francés Charles Péguy.
Tomado de la revista Letras, de la Universidad de San Marcos, Lima, número 16,
1940.
ANDERSON IMBERT, Enrique. "José Martí". 5: 80-82 [10]
Artículo publicado en La Nación (Buenos Aires), el primero de febrero de 1942.
Valora la obra de Martí en función de toda su vida: "El orador, el periodista, el
poeta, el conspirador, son falsos especialismos que inventa el crítico, vistas exteriores
del originario impulso ético que fluía en lo hondo del alma de Martí". La obra
escrita, por otra parte, sigue el mismo camino que su peculiar manera de ser:
"Literatura y conducta le nacían del mismo venero; por lo tanto, "no fue un
escritor profesional ni concibió la literatura como actividad de un órgano estético
independiente de la vida".
ARDURA, Ernesto. "Martí y la libertad" 15: 90-95 [11]
"La filosofía social de Martí se articula alrededor de un concepto básico. En
la idea de la libertad". Se explica entonces el sentido amplio de este concepto en
Martí, que va junto a "la vigencia de valores éticos en la conducta del
ciudadano". Concluye este ensayo afirmando: "Su lección es todavía
aprovechable para América y para el mundo. Hay que volver a esa libertad esencial de que
nos hablara Martí, a la superación moral de los pueblos y de los individuos".
ARGILAGOS, Rafael G. "Con guante blanco". 16: 266 [12]
"Estampa martiana" en la que se menciona el espíritu del periódico Patria,
fundado por Martí en Nueva York, y transcribe el "lema" de aquella
publicación: "Nada de odios, nada de polémica acre y personal: respeto a todas las
opiniones honradas y desdeño e indiferencia para los cubanos pecadores por imprevisión,
por maldad o soberbia".
--- "José Martí: Granos de Oro". 17: 353-361 [13]
Selección de pensamientos que forman parte de los trabajos del autor para divulgar,
desde 1902, la obra martiana.
--- "Martí, redivivo". 18: 564-565 [14]
Pensamientos leídos con ocasión del "entierro cubano" de Martí en junio de
1951.
--- "Proemio a 'Granos de Oro" . 3: 84-85 [15]
Página que presenta los pensamientos recogidos en un libro de ese título.
--- "¿Qué entiende usted por Patria?" 17: 402-406 [16]
De Leandro J. de Viniegra, el joven marino español que conoció Martí en su viaje del
primer destierro, Argilagos recibió esta información: "Una noche contemplaba yo a
Martí, embelesado como siempre que lo oía, y sintiendo vehementes deseos de conocer
hasta qué extremos tendría que renunciar España a un hombre de tanta valía, traje a la
conversación el recuerdo de las discordias entre peninsulares e insulares, opinando que
no debían los últimos pretender separarse de una nación cuya historia e inmarcesibles
glorias la colocan a la altura de los principales pueblos de la tierra". Cuenta
entonces Viniegra que Martí le apretó las manos y le preguntó: "¿Qué entiende
usted por patria?" A la respuesta en la que se incluían los conceptos tradicionales,
Martí respondió: "Amo a mi viejo padre de origen español... y respeto las proezas
de la nación española pero la patria que me dieron [mis padres] ni es patria ni es mía
mientras sienta el peso y opresión del grillete con que, custodiado por opresora fuerza,
trabajé en las calles de la Habana".
ARMAS Y CÁRDENAS, José de. "Martí". 7: 361-364 [17]
Juicio de "Justo de Lara" publicado en 1908 con motivo de la aparición del
tomo cuarto de las Obras recopiladas por Gonzalo de Quesada y Aróstegui. Se
refiere a sus contactos personales con Martí, en Nueva York, durante los años 1887 y
1891. Al hablar de su estilo dice que es "un grave error" considerarlo
"como un escritor de tendencias decadentistas a la moderna, y de corte francés. Su
castellano, aunque sembrado de neologismos, tiene un sabor arcaico, que denuncia
constantemente la lectura de los grandes prosistas españoles del siglo XVII".
Considera la mayor influencia la de Gracián. Pero su lenguaje se adaptó, "como su
vida toda", a la causa de Cuba: escogió la "forma que mas podía ayudarle,
dirigiéndose a un pueblo de mentalidad y educación latinas: la frase sentenciosa, el
período rítmico, la idea brillante, la oscuridad a veces, del concepto en favor de la
música del párrafo. Escribiendo como Stendhal o como Renán, no se propaga el fuego de
una rebelión en Cuba. Martí necesitaba escribir como Víctor Hugo, revolucionario; como
Napoleón, militar; como Bolívar, dictador; con la sentencia vibrante, y las frases
escalonadas y cargando como escuadrones de caballería'.
ASOCIACIÓN DE ESTUDIANTES JOSÉ MARTÍ. "Acta de inauguración,
en la ciudad de Cartago, República de Costa Rica". 8: 43 [18]
Organización de "educadores en diferentes escuelas de la ciudad de Cartago...
bajo el bautismo espiritual de manos del ilustre costarricense Don Joaquín García
Monge".
AVILA, Julio Enrique. "Exaltación de José Martí".8: 47-52
[19]
Homenaje de la Universidad de El Salvador y de la Academia Salvadoreña de la Historia
en el cincuentenario de la muerte de Martí. Este breve recuento de su vida se publicó en
el Repertorio Americano, el 15 de junio de 1945.
AVILÉS RAMÍREZ, Eduardo. "Influencia de Martí en Darío".
19-22: 436-437 [20]
Considera que el poeta nicaragüense fue "una naturaleza exquisita, sensible en
extremo, maleable". Señala las más conocidas figuras que influyen en Darío y
resalta las de Martí, pero no solamente en la prosa, sino también en el verso.
AZUELA, Salvador. "México y Martí". 8: 102-104 [21]
Elogia las ceremonias de México en el cincuentenario de la muerte de Martí, y hace
referencia a los amigos mexicanos de este "tribuno del pueblo" que advirtió
"los grandes signos de telúrica social. Con la visión de un iluminado, se anticipa
a la batalla revolucionaria de 1910". Apareció con anterioridad este artículo en Novedades
(México), 24 de mayo de 1945.
B
BAEZA FLORES, Alberto. "Don
Federico Henríquez y Carvajal: un siglo de conducta y valor". 13: 332-353 [22]
Es esta conferencia un estudio biográfico y un análisis de los méritos humanos e
intelectuales del "amigo y hermano" de Martí, con motivo de cumplir los cien
años: queda "en pie, como el árbol cargado de trinos, como una ceiba grande
dándose en hijos, en enseñanza, en ejemplaridades". Leída en el Lyceum de la
Habana el 16 de setiembre de 1946.
--- "Martí, el poeta de la muerte suya". 9: 188-198 [23]
Es un artículo que apareció en la revista Atenea, de Chile (Enero-Febrero
1945), en el que se examinan las ideas de Martí sobre la muerte: "Él, que no cree
en cielo otro que el del hombre, remonta el río con el remo de su muerte a cuestas".
Y concluye: "La muerte de Martí, más que cualquiera, es una muerte de hombre, es
decir, deseada y alimentada por el hombre en su vida. No muere de la muerte de los viejos
hospitales, ni de los lechos ancianos, muere de la muerte de las yerbas y del campo, de la
muerte del tiempo, y en su camino encuentra, al fin, su sol especial, el sol adecuado, la
verdadera luz suya y propia".
--- et al. "Vigilia martiana". 12: 212-214 [24]
Especie de manifiesto suscrito en Bayamo, Cuba, conjuntamente con Humberto Moya Díez,
Francisco Morales Maceo, Carlos Catasús Bertot, René Capote Riera, Víctor Montero
Mendoza y Miguel Ángel Tamayo Fonseca. "En José Martí tiene que encontrar el
hombre de América y el hombre de Cuba la admonición más fuerte a su liberación
integral y a la construcción de sus nacionalidades".
BALLAGAS, Emilio. `Lalla Rookh', el poema que Martí tradujo".
19-22: 201-202 [25]
Se refiere al poema de Moore que menciona Martí en su testamento y que no ha sido
hallado. La coincidencia de los sentimientos entre Moore y Martí, dice Ballagas, debe
haber nacido en el segundo relato, en "El Paraíso y el Ángel Errante". Este
trabajo de Ballagas se publicó en el Diario Comercial, de Honduras, el 2 de
febrero de 1952, como homenaje al cincuentenario de la República de Cuba o anticipo por
"el centenario del Maestro".
BAQUERO, Gastón. "Ecos de la fiesta martiana". 16: 257-258
[26]
Meditación sobre los actos celebrados el 28 de enero de 1950, y el estado del país,
que le hace decir: "Por dentro del cubano vaga una terrible interrogación, que ni a
sí mismo se hace en lo claro. ¿Qué ocurrió después? ¿Por qué de aquella patria sin
república, se pasó a una república sin patria? Para esta conversación de veras
tremenda, de desnudarse el alma, tenemos a Martí."
--- "La tumba sin sosiego". 18: 569-570 [27]
Aunque cree que la nueva tumba no está de acuerdo con el espíritu martiano, considera
que puede aceptarse "como un monumento a la buena intención... y un paso hacia el
reencuentro con Martí". Diario de la Marina, 28 de junio de 1951.
--- "Paz junto a Martí". 18: 571-574 [28]
Artículo también publicado en el Diario de la Marina (30 de junio de 1951) que
comenta el llamado a la concordia hecho por el presidente de la República, y advierte de
los peligros por el culto al odio en que vive el país.
BARALT, Blanche Z[acharie] de. "Martí íntimo". 7: 389-399
[29]
Recuerda la esposa de Luis Baralt, el amigo de Martí, anécdotas que dan una idea de
su vida en la emigración de Nueva York, entre los años 1880 y 1895. "Allí se
desenvolvió el período más importante de su vida. Allí trabajó, conspiró y organizó
la magna obra de la independencia de Cuba". Estas páginas iniciaron la serie
"Los que conocieron a Martí", en 1931, en la Revista Bimestre Cubana.
BATISTA, Fulgencio. 'Ley decreto". 19-22: 7-10 [30]
Ley decreto Número 315, de fecha 6 de agosto de 1952, disponiendo sobre los actos y
ordenando las comisiones para la conmemoración del centenario del natalicio de Martí.
BAZIL, Osvaldo. "La huella de Martí en Rubén Darío". 14:
481-494 [31]
"El genio literario que había en José Martí, no sólo dio al mundo la emoción
de una prosa nueva, sino que dio, además, la ocasión de que se produjera en América el
caso literario de Rubén Darío. Sin Martí no hay Rubén". A continuación se
refiere a la influencia que pudo ejercer Martí desde las columnas de los periódicos que
reproducían sus trabajos, y cita la opinión de Francisco Contreras. Explica en qué
consistió su "ideal artístico renovador": "Desde 1880 a 1890 no cesa
Martí de clamar contra la América, enharinada entonces, de Berceo, de Campoamor, de
Núñez de Arce, de Echegaray. El cielo estaba oscurecido de odas pedagógicas,
metafísicas, patrióticas. El servilismo mental se había acomodado tan bien (siempre se
acomoda bien) en los cerebros, en las liras y en las péñolas de escritores y poetas, que
los más bellos temperamentos se consumían en un aceite de solemne trivialidad
literaria". Continúa para exponer algunos puntos de contacto entre Martí y Darío,
que prueban cómo "en las ideas, en los pensamientos y en la forma de expresarse, es
clara e innegable [la influencia] del Apóstol de Cuba, sobre el bardo de Nicaragua".
Después de breves consideraciones sobre la poesía de Martí -donde, dice, no tuvo tiempo
de dejar todo lo que su genio prometía-, entra a estudiar la prosa, "sus prosas
maravillosas [que] resistirán el roce agobiador de los años". Transcribe las
páginas de la autobiografía de Darío en las que se narra su encuentro con Martí, en
Nueva York, y entra en el cotejo textual: "Fácil tarea", dice, "sería
cazar reminiscencias de prosa de Martí, en la prosa de España Contemporánea, de Peregrinaciones;
la estructura de la prosa de Rubén es la misma de la de Martí. Para los entendidos en el
secreto de los engranajes del estilo, no hay misterio alguno entre una y otra prosa,
reconociendo que la de Martí influyó y modeló la característica de la prosa de Rubén.
La actitud espiritual fue la misma en ambos escritores. El gesto ideológico fue idéntico
frente a las cuartillas. El mismo amor a ciertas palabras. La misma preocupación en la
calificación, ceñida y libre, la misma tortura por encontrar la sencillez y la desnudez,
que sorprendiera al mismo tiempo, por luminosas y por fragantes'!. Copia pasajes de la
crónica de Martí sobre el centenario de Calderón y la que escribió Darío describiendo
el entierro de Castelar, y partes del discurso del primero sobre Heredia y de la nota
necrológica que publicó Darío en La Nación al enterarse de la muerte de Martí;
en dichos fragmentos señala "la huella" que dejó en el "discípulo
genial" el "inmortal Maestro". Este ensayo apareció en el opúsculo que su
autor tituló Vidas de iluminación, en La Habana, en 1932.
BENVENUTO, Ofelia M[achado] Bonet de. 'Los Versos Sencillos de José
Martí". 5: 43-53 [32]
Fragmento del libro que estaba preparando con el título "José Martí". Hace
un análisis de la misión del poeta con referencia a los Versos Sencillos.
BERENGUER CARISOMO, Arturo. "B. González Arrili: Vida de
José Martí, el que salió en busca de la libertad". 16: 283-285 [33]
Es una nota crítica sobre esta biografía de Martí, publicada en Buenos Aires por la
editorial Kapelusz, en 1949, de la que dice: "Es libro para leer varias veces como
tónico cordial de la emoción y del pensamiento".
--- "Bienvenida a Martí". 13: 269-271 [34]
Reseña publicada en Santo Domingo, en el Listín Diario, el 22 de setiembre de
1892, en la que se describe un acto para honrar a Martí. Dice el comentarista anónimo:
"El Presidente de la Junta... dio la bienvenida al ilustrado viajero, que de antemano
tenía conquistado purísimos afectos en el seno de la familia dominicana, por las
energías de su alma, en sus potentes luchas de apóstol y escritor". Y al referirse
al discurso de Martí hace este elogio: "El Sr. Martí contestó con esa elocuencia
avasalladora, característica en él, discurriendo sobre el tema fecundo y simpático de
los puros afectos del alma, y pobló los recintos de aquel salón con la luz y la armonía
que despedían preciosísimas ideas, ataviadas de galana forma y de arrobador encanto,
vertidas de sus elocuentes labios como puras emanaciones de un corazón grande y generoso.
Manifestó su tierno agradecimiento por las pruebas deferentes de fraternal cariño con
que ha sido distinguido por el pueblo dominicano, desde el momento en que pisó su
hospitalaria tierra". Pocos días antes de celebrarse este acto, Martí había
visitado a Máximo Gómez en La Reforma; por eso sigue diciendo la relación del discurso:
"...que con marcada predilección había visitado las regiones de la Vega Real, donde
dominó el infortunado Guarionex; y que se proponía hacerlo también con las que fueron
mudos testigos del arrojo sin igual del infeliz Enriquillo. Luego habló, agradeciendo las
palabras de Martí, Manuel de Jesús Galván, autor de la novela que lleva aquel nombre y,
para terminar el homenaje, Federico Henríquez y Carvajal.
BISCHOFF, Efraín U. "La estampa de hoy: José Martí". 4:
155-157 [35]
Con motivo de un busto de Martí, donado a Buenos Aires por "un grupo de
intelectuales cubanos", dice lo que deben significar para América sus grandes
hombres.
BLANCK, Willy de. "José Martí, el gran político cubano que se
adelantó a su tiempo". 16: 219-228 [36]
Es un artículo escrito en Londres, en 1945, que apareció publicado por entregas en el
periódico El Universal, de Caracas, en agosto del mismo año. Estudia las ideas de
Martí sobre el Estado, la democracia y la organización del trabajo.
BLANCO, Andrés Eloy. "Palabreo de la muerte de José
Martí". 14: 405 [37]
Cuatro décimas. Cada una termina con uno de los versos de la redondilla de Martí:
"Yo pienso cuando me alegro ... 1"
BLANCO FOMBONA, Rufino. "José Martí". 19-22: 130-132 [38]
Escrito en Caracas, en 1899, señala los valores literarios de Martí. Como escritor,
considera que "pertenece a una trinidad de soles. Él, Juan Montalvo y Cecilio
Acosta, varones perilustres, equivalen en la cordillera de los ingenios americanos, al
Pichincha, al Antisana, al Cotopaxi, perdidos en el éter, tocados de nieblas o cubiertos
de un turbante de llamas, y por cuyos flancos corre, a las veces, un río de púrpura, un
deslumbramiento, una cinta de lava azul y roja, y de cuya cima brotan lenguas de fuego que
surcan el espacio, lamen las nubes e incendian el horizonte". Sobre el estilo dice
que los tres "lo abrillantaron, lo pulieron y, esculpido y repujado, allí está en
sus obras, urnas labradas con primor, para encanto del gusto, por las Gracias. Correctos,
elegantes, estos orfebres clásicos, enamorados de la lengua, nos la legaron, flexible
como una hoja de Toledo, vaporosa como una gasa, vibrante como un suspiro, sonora como una
música". Pero sobre los otros se destaca la condición de poeta en Martí,
"poeta por la estrofa, blanca y alada como Psiquis; poeta por la prosa, urdidumbre de
seda joyante; poeta por el ideal, que era generoso; poeta por la voz, que era un canto;
poeta por la mirada, que era triste; poeta por el corazón, que era grande... José Martí
fue genial" añade, "cuanto pensó lo refrenda un sello señoril. De sus
estrofas nace la hermosura; como el fresco, de las brisas, como la espuma de las ondas,
como el beso de los labios". Y al evocar su muerte, concluye: "Afortunado él,
que no miró su ensueño, ya cristalizado, botín de mercaderes".
BOJÓRQUEZ, Juan de D[ios]. "México y Cuba unidos" por
Martí". 6: 241-244 [39]
Con motivo de la muerte de Camilo Carrancá y Trujillo (el 8 de noviembre de 1942),
revisa la obra del "primer martiano de México" y hace referencia a los
vínculos entre los dos pueblos: "Ni al mexicano molesta el estruendo del cubano, ni
al cubano sorprende la seriedad y el gesto triste de los mexicanos. Nos comprendemos, nos
complementamos". Termina con una relación de los amigos de Martí en México, por lo
que al reseñar los periodistas su muerte, "todos le llamaron Pepe Martí sin deseos
de exhibir inoportuna familiaridad... Se trataba de un compañero de labores".
BOLET PERAZA, Nicanor. "José Martí como literato". 16:
199-209 [40]
"El periódico, sobre todos los otros medios de hacer viajar el pensamiento y de
perpetuar la palabra, fue el que Martí prefirió". Como este discurso es anterior a
que empezara a recogerse su obra, recomienda ese empeño que pocos años después iba a
iniciar Gonzalo de Quesada. Este discurso en Chickering Hall, Nueva York, del 19 de mayo
de 1898, complementa el de Nicolás Heredia, pronunciado en la misma ocasión, con el que
luego se publicó. Observa que, al igual que Bolívar, Martí no escribió libros, sino
prefirió "las páginas veloces del periodismo". Cita algunos pasajes de su obra
y empieza a clasificar sus símbolos: "En sus producciones, cualquiera que fuese el
asunto que le pusiese a la obra, aparecía con una idea fija, dominante, ineludible, que
le exaltaba en caballerescos lirismos. Obsérvese que Martí, como la generalidad de los
inspirados, se apegó a un símbolo, el cual surgía con insistencia en sus escritos,
poesías y discursos. Lamartine amaba el iris, Chateaubriand el águila, Víctor Hugo el
león. Martí tenía el caballo; un caballo piafante, impaciente, siempre presto a recibir
sobre su fuerte lomo, a su caballero liberador". Al hablar de la poesía se refiere
al "movimiento literario hispanoamericano que determina la tendencia a que nuestra
literatura sea original y propia", y dice que en Martí hay "una buena parte de
impulso entusiasta. Su pluma viril dio ejemplo y alientos en esa empresa, gracias a la
cual desaparecen ya muchos tropos de añejo gusto, muchas platitudes apolilladas, y en
cambio modélanse formas más robustas y hermosas reveladas por el espíritu de nuestra
raza, los latinos de América". Al comentar el Ismaelillo relata la
incorporación del hijo de Martí a las fuerzas insurrectas: "Se fue más luego a los
campos de batalla cubanos. Faltábale un año para la edad del soldado, mas supliólo el
permiso materno, sellado con un beso de espartana. Cuentan que cuando Victoria de las
Tunas cayó en poder del ejército libertador, pasóse revista a las tropas vencedoras
sobre el campo ruinoso y sangriento de la ciudad libertada. La voz del oficial llamó:
'José Martí', y un imberbe artillero, al lado de su cañón todavía humeante,
respondió: '¡Presente!'".
BOTI, Regino E. "Martí en Darío". 7: 378-385 [41]
Esta "excelente contribución al estudio de las influencias literarias entre las
dos grandes figuras de las letras hispanoamericanas", dice Lizaso en las "Notas
y Comentarios", fue publicada originalmente en la revista Cuba Contemporánea
(febrero 1925). Se reproducen los juicios más importantes de Darío sobre la obra
poética de Martí y se señalan, con citas, los momentos en que aparece más clara la
influencia del cubano en el nicaragüense: "Darío hizo poesía martiana sin conocer,
en la amplitud del término, al poeta José Martí".
BOYDSTON, Jo Ann Harrison. "José Martí en Oklahoma". 12:
195-201 [42]
Se refiere a la crónica de Martí "Cómo se crea un pueblo nuevo en los Estados
Unidos", escrita el 25 de abril de 1889 y publicada el mes siguiente en La
Opinión Pública (Montevideo). Compara la información sobre el famoso land run
de Oklahoma, aparecida en The Sun, The World y The Times, con la que
da Martí, y puede precisar las fuentes de donde sacó los datos de ese escrito.
BRENES-MESÉN, R[oberto]. "José Martí, poeta". 7: 368-375
[43]
Prólogo de una antología publicada en San José, Costa Rica, en 1914. Estudia la
estética martiana y sus recursos estilísticos. "El arte suyo es demiúrgico, porque
cuando ha tallado en la cantera los cuerpos les infunde, como si fuese un Elohim, aliento
de vida y trascendente espíritu. Aquí está el secreto de la grandeza literaria de
Martí. El otro secreto es su horror del lugar común". Para probar esto último se
citan ejemplos de sus transposiciones, elipsis, asíndeton, arcaísmos, etc.
BRULL, Mariano. "José Martí". 9: 159 [44]
Soneto cuyo primer verso dice: "Vas quebrando el silencio que silencia tu
hora".
BUENO, Salvador. "Dos importantes aportes a los estudios
martianos". 16: 277-281 [45]
Se refiere a las Fuentes para el estudio de José Martí y a las Variaciones
en torno a la epistolografía de José Martí, de Manuel Pedro González. La primera
la califica de "maciza obra de erudición y fervor martista; de la segunda disiente,
en cuanto que plantea la hipótesis del suicidio de Martí con intención ejemplar.
"Sin proponérselo" dice el comentarista, "el profesor González viene a
coincidir en parte con algunos escritores cubanos conservadores, que han afirmado
prolijamente el 'suicidio' del maestro".
--- "José Martí, Cartas a una niña". 16: 287-288 [46]
Comenta la edición de las cartas a María Mantilla, hecha por Félix Lizaso, quien,
"con su devoción martiana, con su delicada apreciación de todo lo referente a
Martí, ha propiciado la publicación de estas Cartas a una niña.
BUNSTER, Álvaro. "La jornada de Dos Ríos" 1: 68-73
[47]
Evocación y glosa del Diario de Cabo Haitiano a Dos Ríos. Este artículo
había sido publicado en la Revista Universitaria de Chile.
C
CAILLET-BOIS, Julio. "José
Martí". 10: 314-322 [48]
Conferencia leída en el Colegio Libre de Estudios Superiores, de Buenos Aires, el 6 de
junio de 1945 al conmemorar el cincuentenario de la muerte de Martí. Es una revisión de
su vida y de su pensamiento: "Queda al margen de escuelas filosóficas aunque tiene
su poco de todas". Es difícil precisar influencias en él, "como cuesta
hallarle parentescos literarios, porque todo lo funde en esa poderosa originalidad.
Apareció antes en el número 167 (febrero de 1949) de la revista Cursos y Conferencias.
CAMACHO, Pánfilo D. "Martí. Una vida en perenne angustia".
12: 133-150 [49]
Como se advierte desde el inicio, es un ensayo "sobre la forma angustiosa en que
el egregio cubano vivió los cuarenta y dos años de su sin duda brevísima
existencia". Recorre la vida de Martí en los siguientes epígrafes: "Un niño
de casa de pobre"; "El niño presidario"; "Destierro y Diplomas";
"México, Guatemala y matrimonio"; "Nuevo destierro y Venezuela";
"Nueva York: trabajo y libertad en América"; "El Partido y la
Delegación" y "El sacrificio útil", donde cuenta las últimas semanas de
Martí, ya en Cuba: "Sólo esos breves días fueron los que tuvo de alegría en su
vida, puesto que todo el resto de su agitada existencia no fue otra cosa que agonía y
deber o, para decirlo con sus propias palabras, una hora de ansia". Fue una
conferencia en la Academia de la Historia de Cuba el 27 de enero de 1948.
CAMPOAMOR, Fernando G. "Martí vivo". 5: 98-101 [50]
Dice el autor: "La caza del dato biográfico poco nos llama", y hace un
balance poético del sentimiento martiano: "ala y surco", además de "el
viejo diálogo de Platón y Aristóteles -sístole y diástole- que unos llaman estética
y ascética, otros poesía y cívica".
CARBONELL [y RIVERO], Néstor. "Carta...". 3: 35-38 [51]
Envío a Félix Lizaso, desde la legación de Cuba en Bogotá, de copia de unas cartas
de Martí a Enrique Estrázulas. Le fueron facilitadas en el Uruguay por las hijas de
Estrázulas. El escrito de Carbonell tiene datos sobre aquel Cónsul del Uruguay en Nueva
York, "amigo fraternal" de Martí.
--- "Martí, sus últimos días". 19-22: 350-379 [52]
Lectura en la Academia de la Historia de Cuba del último capítulo de la
"Autobiografía" de Martí, que comprende desde el 10 de abril hasta el 19 de
mayo de 1895. Véase más abajo "Un capítulo de la autobiografía de Martí".
--- "Martí y la Argentina". 12: 151-166 [53]
Dicen las "Notas y Comentarios" con referencia al autor de este trabajo:
"Néstor Carbonell fue sin duda el primero que buscó en aquellas páginas [de La
Nación] las innumerables y extensas correspondencias del Apóstol, copiándolas con
amoroso celo". El resultado de aquella búsqueda es esta conferencia que leyó ante
la Junta de Historia y Numismática de Buenos Aires cuando era Ministro de Cuba en la
Argentina. Analiza la labor de Martí como corresponsal y da a conocer la carta que Martí
dirigió desde Nueva York a Bartolomé Mitre, el día 19 de diciembre de 1882, en
respuesta a la advertencia que le hizo la empresa periodística que juzgó la primera
correspondencia de Martí "extremadamente radical en la forma y absoluta en las
conclusiones" al tratar los problemas políticos y sociales de los Estados Unidos.
--- "Un capítulo de la autobiografía de Martí". 19-22: 283-302 [54]
Es el primero de un libro en el que, con algunos escritos martianos y sus propias
palabras, Carbonell hace algo como la autobiografía que Martí hubiera escrito. Llega
aquí hasta poco antes de la primera deportación a España.
CARRANCÁ Y TRUJILLO, Camilo. "Arte en México". 2: 40-52
[55]
Prólogo del tercer volumen de la serie Martí en México. Habla del joven de
veintidós años que escribe en la Revista Universal y participa en toda actividad
cultural en el México de 1875 y 1876: trata de la polémica con el crítico de arte de El
Federalista, Felipe López López, y la que con motivo de la fundación de Sociedad
Alarcón tuvo con Ignacio M. Altamirano. Aludiendo a Martí, a sus juicios sobre un
cuadro, había dicho el primero en El Federalista: "No faltaron entre la
concurrencia sensata, críticos profanos, chispeantes, autoridades precoces que
resueltamente deciden y no vacilan en imponer opiniones desfavorables que vayan a
deslustrar reputaciones justamente arraigadas, envolviendo en poético lenguaje
correcciones inadmisibles e inadecuadas observaciones que ponen en evidencia la ignorancia
artística que las dicta y la maligna intención que las sugiere". La discusión
había surgido por unos comentarios de Martí sobre el pintor Juan Cordero; López López
se molestó tanto que llegó a quejarse con éstos tan poco corteses: "No es el mejor
medio para captarse las simpatías de una sociedad, el herirla en sus creencias, en sus
reputaciones respetables o en sus apreciables obras... ¡No! el que desconoce las bellezas
de este cuadro no es mexicano, por más que quiera persuadirlo en sus conceptos vertidos
ante el paisaje de Velasco; el que se ensaña contra Cordero en apreciaciones tan injustas
no puede ser un compatriota". También es incidente sin importancia -pero que dice
mucho de la actividad de Martí en los círculos intelectuales de sus años mexicanos- el
que origina la polémica con Altamirano: éste lo había postulado para miembro del Liceo
Hidalgo; Martí a Altamirano, en la Sociedad Alarcón: surgieron malentendidos y
respuestas en los periódicos. De este "incidente juvenil", dice Carrancá y
Trujillo, no quedó ninguna huella, "así, al morir Altamirano, muchos años
después, Martí habría de recordar desde las columnas de Patria, en Nueva York,
que "aquel 'mexicano de raza india' le amó y le proclamó".
--- "Nota". 2: 28-29 [56]
Después de reproducir el artículo de Martí sobre Manuel Acuña, señala lo que en
él debe de tener íntima relación con los amores de Martí y Rosario de la Peña. Estos
comentarios aparecieron primero en Símbolo (México), en 1937.
CASTELAR [y Ripoll], Emilio. "Murmuraciones europeas". 11:
31-34 [57]
Artículo de La Ilustración Artística (Barcelona, 29 de marzo de 1897) en el
que, entre "unas reflexiones históricas y políticas sobre la guerra de Cuba",
dice de Martí que era "un fanático sublime.... dueño de un verdadero talismán del
sentimiento desinteresadísimo y sincero". Califica de, "torpe fábula" la
que circuló en España, a raíz de la muerte de Martí, sobre un salvoconducto que
llevaba al morir para entrevistarse con "el general en jefe".
CASTRO, José R. "El centenario de José Martí en
Guatemala". 19-22: 414-417 [58]
Da cuenta de una moción presentada por el diputado Marco Antonio Villamar al Congreso
de la República, para declarar "Mes del Centenario de José Martí" el de enero
de 1953, y de un Manifiesto "firmado por los más destacados escritores, aristas,
poetas, profesionales, maestros de escuela y jóvenes militares del Ejército... con el
objeto de que todo el pueblo de Guatemala se sature de esencia martiana y sepa cómo las
nuevas generaciones saben apreciar y aprovechar las sabias enseñanzas del maestro".
CENICEROS, José Ángel. "Martí o la tragedia como destino
glorioso". 11: 61-92 [59]
Conferencia en la que se estudia la vida, la obra literaria y el pensamiento político
de Martí. En cada caso el autor apoya sus juicios en la opinión de otros críticos y
biógrafos.
CÉSAR (seud.). "Recuerdos de la vida de Martí". 7: 435-440
[60]
Se refiere a cómo consiguió Martí un empleo de profesor en el colegio "Casa de
Educación", de la Habana, en el año 1879. Fue publicado este trabajo por vez
primera en La Discusión (Suplemento femenino), la Habana, el 19 de diciembre de
1915, pero no se identificó al autor.
CÉSPEDES PONCE, Silvia M. "Recuerdos de un curso martiano".
17: 381-383 [61]
Se refiere al primer curso en la Cátedra Martiana de la Universidad, ofrecido por
Raimundo Lazo, y describe el contenido de las doce "lecciones" en que se
analizó el pensamiento y la obra literaria de Martí.
CIMORRA, Clemente. "Cómo amaban los grandes". 17: 398-401
[62]
En Martí "el amor", dice este trabajo, "fue una hermosa poesía de
fondo, y no el objeto por qué ardió su existencia". Del 27 de octubre de 1950, El
Hogar, Buenos Aires.
CLAVIJO TISSEUR, Arturo. "Honrar, Honra". 17: 396-397 [63]
Basado en el apotegma martiano, recomienda el culto de Martí. Es una nota que
apareció en Oriente, Cuba, el 20 de abril de 1951.
COLLAZO, Enrique. "José Martí". 1: 75-79 [64]
Extractos de su libro Cuba independiente (1900), que narran el encuentro de
Martí con el autor, a fines de 1894, y los sucesos ocurridos hasta el desastre de
Fernandina. "El estado de la Revolución en el exterior revestía un carácter
original y especial: nadie sabía nada, eran muy pocos los que creían en ella; pero la
masa obrera daba, sin preguntar, su óbolo con absoluta confianza y con fanatismo ciego
por su ídolo... .Martí era un hombre ardilla; quería andar tan de prisa como su
pensamiento, lo que no era posible; pero cansaba a cualquiera. Subía y bajaba escaleras
como quien no tiene pulmones. Vivía errante, sin casa, sin baúl y sin ropa; comía poco
o casi nada; días enteros se pasaba con vino Mariani; conocía a los Estados Unidos y a
los americanos como ningún cubano. ...A veces parecía un loco, víctima de un delirio de
persecución, que lo hacía ver espías y detectives por todas partes". Cuenta luego
cómo se hospedó con Mayía Rodríguez en el Hotel Duval, de Jacksonville, y visitó a
Martí en el Hotel Travelers, cuando se enteró del fracaso de Fernandina.
COLLOR, Lindolfo. "José Martí". 19-22: 118-122 [65]
Discurso pronunciado por el Delegado del Brasil en la Conferencia Internacional
Americana, celebrada en Cuba desde el 16 de enero al 20 de febrero de 1928. Destaca su
condición americanista: "Lo que más me impresiona en la personalidad de Martí es,
sin duda, señores delegados, su, luminoso espíritu de confraternidad americana. Desde
este punto de vista, no tengo duda en decir que Martí me parece el mayor, el más
perfecto, el más integral de los próceres de la independencia de los pueblos
americanos".
CORDERO AMADOR, Raúl. "América y Martí". 19-22: 426-432
[66]
Señala aquellos escritos en que Martí hace elogios merecidos de las principales
figuras de América: Bolívar, Hidalgo, San Martín, Juárez, Juan Carlos Gómez, Cecilio
Acosta.
--- "José Martí educador". 6: 245-247 [67]
Explica la vocación de Martí por la enseñanza citando algunos pasajes de su obra.
CÓRDOVA Y DE QUESADA, Federico de. "Martí, líder de la
Independencia cubana". 19-22: 303 [68]
Se destaca en este discurso del 27 de enero de 1947, en la Academia de Historia, la
visión política de Martí que le aseguró la dirección del movimiento revolucionario.
Analiza la carta a Henríquez y Carvajal como resultado de los temores de Martí por
haberse acentuado en aquella época la campaña anexionista; y narra la oferta que le
hicieron a Martí de cinco mil pesos, producto del secuestro de Antonio Fernández de
Castro, hermano del conocido autonomista, que rechazó indignado por ser de "dinero
impuro". Termina con una comparación entre la "pureza y la honestidad" en
Martí y la falta de ella en gobiernos de la República.
CORONA, Mariano. "El Apóstol y el caudillo". 9: 261-262
[69]
Página del libro De la Manigua, publicado en Santiago de Cuba, en 1900.
Describe la entrevista de la Mejorana que dice fue "cordialísima y entusiasta".
Así relata el final: "Breves instantes hablaron él [Máximo Gómez], Martí y
Maceo, a caballo, y a la sombra de una hermosa majagua, sobre el giro que habían de tomar
las primeras operaciones en Oriente y el Príncipe. Después se abrazaron con efusión, en
presencia de las fuerzas, que celebraron con gritos de júbilo y alborozo aquel abrazo
revelador".
CORREA, Luis. "José Martí". 4: 86-91 [70]
Evocación de la visita de Martí a Venezuela. Había sido publicada en El Universal,
de Caracas, el 3 de octubre de 1913.
CORTINA, José Manuel. "Apología de José Martí". 19-22:
87-105 [71]
Es un discurso en el que se ponen de relieve los valores morales de Martí: "A
medida que la implacable crítica profundiza más en la vida, en el carácter y en el
ideario de Martí, se ve más claramente que, en la retorta de la historia, no quedará
residuo alguno vulgar o mediocre de aquel predestinado formidable".
COSTA, Octavio R. "50 volúmenes de Martí". 7: 419-422 [72]
Reseña de los cincuenta primeros tomos de las Obras Completas publicadas por la
editorial Trópico. "Emeterio S. Santovenia, Félix Lizaso, Gonzalo de Quesada,
Pánfilo D. Camacho y la casa impresora Seoane, Fernández y Compañía, merecen el
parabién de los cubanos".
--- Martí y la agricultura". 16: 247-249 [73]
Pone de relieve la importancia que dio Martí a la agricultura al basar en ella toda
riqueza, y recomienda que los "maestros ambulantes" vayan a los campos "con
explicaciones agrícolas y con instrumentos mecánicos" además de llevar a los
campesinos "la ternura que hace tanta falta, y tanto bien a los hombres".
--- "El sentimiento de la amistad en José Martí". 12: 167-175 [74]
Trabajo premiado en concurso del Liceo de Güines en el que se estudian los
sentimientos de Martí hacia sus amigos. "A la amistad le otorgó toda su grandeza.
Le descubrió todos sus exquisitos encantos. Supo ser amigo en la magnitud más egregia.
La amistad presidió su vida de hombre y su historia de ciudadano. El ideólogo que fue
Martí sentó expresiones contentivas de una filosofía de la amistad".
CÚNEO, Dardo. "Martí, el americano". 10: 328-331 [75]
Prólogo de una antología martiana, publicada en Buenos Aires con el título Estados
Unidos, en el que se destaca la labor informativa de Martí y la inteligente
interpretación de ese país.
CH
CHACÓN, Francisco. "Martí en la
vida social". 2: 62-65 [76]
Discurso leído en la noche del 14 de marzo de 1896, en una velada de la Sociedad
Literaria Hispano-Americana de Nueva York. Habla de Martí en las fiestas de los
emigrados: "De la conversación más elevada con el personaje de nota, pasaba a
discretear, donosamente, con la dama del gran mundo, como si nunca hubiera hecho otra cosa
que visitar los salones. ... ¡Y qué altivez la suya tan hermosa! ¡Ante la injusticia
vibraban encrespados todos sus nervios!" Luego confiesa su falta de fe: "Como
tantos otros", dice, "yo juzgué -con mengua para mí- visionario, a aquel
excelso iluminado.... y él por no comprometerme, no me llamaba, como antes, a su tertulia
íntima... Después vino el drama sangriento... allá, en su Cuba del alma; en la tierra
de los heroísmos sin ejemplo, de las inenarrables abnegaciones: entre su pueblo que él
comprendía tan bien, y que yo -y tantos juzgábamos débil, porque lo mirábamos a
través de nuestra propia flaqueza, desapareció del mundo de los vivos".
CHACÓN Y CALVO, José María. "El centenario de don
Federico". 13: 289-291 [77]
Nota publicada en el Diario de la Marina, el 13 de julio de 1948, sobre
Henríquez y Carvajal al cumplir los cien años, en la que se exaltan los valores del
"hermano de Martí".
--- "Una figura continental". 1: 28-31 [78]
Revisión de la obra literaria martiana; explica su importancia en las letras de
América. "El estilo de Martí es en su esencia elocuente. Una elocuencia que mira a
los afectos. Hay una sensibilidad viva, virgínea, inédita en toda la varia y caudalosa
producción del ensayista. ...Cuando la propaganda revolucionaria estaba en su iniciación
incierta, pensaba en el campo de nuestra patria, en nuestras abandonadas poblaciones
rurales, y aquel hombre que tenía en la cabeza un programa cabal de la revolución, sólo
acertaba a hablar de una cosa: de la 'campaña de ternura' que necesitaba nuestro campo y
nuestra tierra perdida". Reproducida de Romance, México.
D
DAIREAUX, Max. "José
Martí". 4: 123-140 [79]
En traducción de Félix Pita Rodríguez, se ofrece en este trabajo una visión de
Martí, el "más puro, más ferviente, más cabal representante de la América
Latina". Se refiere a ciertos momentos de su vida y a su obra poética.
DARÍO, Rubén. "Impresión de Martí". 7: 321-322 [80]
Páginas de la autobiografía de Darío en las que relata su encuentro con Martí, en
Nueva York, y la grata impresión que le produjo el trato con aquel escritor que ya
admiraba como lector de sus escritos en periódicos hispanoamericanos.
--- "José Martí". 7: 323-330 [81]
Al recibir la noticia de su muerte, Darío publicó en La Nación este juicio
sobre Martí y su obra que poco después formó parte de Los raros.
"Quien murió en Cuba", dice el poeta nicaragüense, "era de lo mejor, de
lo poco que tenemos nosotros los pobres; era millonario y dadivoso: vaciaba su riqueza a
cada instante, y como la magia del cuento siempre quedaba rico". En este sincero
elogio le reprocha a Martí su vida dedicada a Cuba: "Martí, el gran Martí, andaba
de tierra en tierra, aquí en tristezas, allá en abominables cuidados de las pequeñas
miserias de la falta de oro en suelo extranjero; ya triunfando, porque a la postre la
garra es garra y se impone, ya padeciendo las consecuencias de su antagonismo con la
imbecilidad humana; periodista, profesor, orador; gastando el cuerpo y sangrando el alma;
derrochando las esplendideces de su interior en lugares en donde jamás se podría saber
el valor del altísimo ingenio y se le infligiría además el baldón del elogio de los
ignorantes". Darío también recrimina a Martí por haber ido a inmolarse al campo de
batalla ("...perdona que te guardemos rencor los que te amábamos y admirábamos, por
haber ido a exponer y a perder el tesoro de tu talento").
--- "José Martí, poeta". 7: 331-356 [82]
Entre mayo y junio de 1913 aparecieron cuatro trabajos de Darío, escritos en París,
que fueron después recogidos en un pequeño volumen. Confiesa que cuando escribió la
"necrología" no estaba familiarizado con la obra poética de Martí -aún no
había aparecido el tomo once de las Obras organizadas por Quesada-, y sobre ella
hace esta valoración. Con el trabajo inicial quiere ofrecer "la base de lo que
llamaríamos su Arte Poética": son una serie de citas de Martí en las que aparece
"su pensar sobre las cosas de la poesía". Los dos siguientes se refieren al Ismaelillo
y a los Versos Sencillos; dice del primer libro: "El pensador, el luchador, se
va por las entrañas de la vida; piensa, locubra, hace sus planes vastos. Va con su poder
mental, con su imaginación, en osadas excursiones. Penetra en el secreto trágico de la
existencia de los hombres. Ve las bregas, los desengaños, las miserias. ...Fortifica su
filosofía, fecunda su experiencia. La fe y la voluntad le dan alientos; se siente alas.
Entonces entra el niño, el conquistador irresistible. Las cuartillas en que el padre ha
escrito sus pensares vuelan arrojadas por las pequeñas manos; prosa y versos son
esparcidos; el paño árabe es arrancado de la mesa; todos los utensilios del soñador son
revueltos. Y el niño ríe, el padre vencido encantadoramente, y encantado de la
irrupción, goza del gozo pueril, y acaba pensando en el porvenir. Los homenajes se
multiplican al que es su esperanza y su corazón. Los versos, versos cortos, de siete y
cinco, asonantados, se suceden alternando con uno que otro corto romance". Los Versos
Sencillos, por otra parte, son para Darío "de una concisión, de un vigor, de
una potencia poética en verdad admirables. El idioma se flexibiliza en la facilidad
expresiva. Era aquél un lírico natural, y si su prosa contiene muy a menudo versos, por
sus versos corren cristalinas y fluyentes linfas de prosa armoniosa. Y por todo, un
estremecedor aliento romántico que anima doblemente lo real de su visión o del
recuerdo"; y del poema XLV de esa colección, el de los "hombres de
mármol", dice: "Hay unas estrofas de octosílabos blancos, la descripción de
un sueño, que son obra magistral. Todo es estupendo, el ritmo, las detenciones, las
imágenes evocatorias, y el tema: se diría cosa de Beethoven", y Darío la
transcribe completo. El último de estos cuatro trabajos está dedicado a los Versos
Libres, que lo son por estar compuestos de "endecasílabos blancos sin
consonancia ni asonancia"; aquí, dice, "todo es poesía severa, de una
grandiosidad gallarda y de una impecabilidad límpida y fulgurante. Se pensaría en
relámpagos de academia". Es al final de este artículo donde se pregunta sobre
Martí: "¿No se diría un precursor del movimiento que me tocara iniciar años
después?" Concluye con este elogio: "Y ya admiro -recordando al varón puro y
al dulce amigo- aquel cerebro cósmico, aquella vasta alma, aquel concentrado y humano
universo, que lo tuvo todo: la acción y el ensueño, el ideal y la vida, y una épica
muerte, y, en su América, una segura inmortalidad.
DELFÍN ÁVILA, Germán. "Sobre un poema inédito de
Martí". 18: 517-530 [83]
En 1951 el Archivo Nacional de Cuba publicó los que hoy se conocen por "Cuadernos
de Apuntes números 1 y 2" con el título José Martí. Apuntes inéditos.
Este trabajo explica y analiza el contenido de dichos cuadernos, y narra también cómo se
encontraron las dos libretas: "Halladas en un librero de la Embajada de Cuba en
México, en el año 1946, por indicación del escritor y diplomático cubano José Antonio
Fernández de Castro, recientemente fallecido, quien hubo de manifestar estar en
conocimiento de la existencia de distintos documentos del Apóstol en el citado mueble...
Estas libretas de apuntes y notas de Martí las tenía en su poder antes de ser
depositadas en el lugar en que fueron halladas, guardadas con celo propio de seres que le
amaron mucho, el hijo de Don Manuel Mercado, 'noble hermano más que amigo de Martí' como
dijera Camilo Carrancá y Trujillo. La forma de cómo se desprendieron de estos documentos
del maestro de manos tan celosas no está establecida en el acta levantada a los efectos
en el momento de su hallazgo, señalándose únicamente que la existencia de éstos databa
de la época en que 'era Jefe de la Misión cubana el señor Marcos A. Kohly'. Es de
suponer que Alfredo Mercado tuviera para estos recuerdos literarios de Martí el cariño
que seguramente le recomendara su padre, que no podía ser otro que el mismo con que se
conservan los objetos más sagrados de familia".
DELGADO, Ulises. "José Martí". 10: 359-361 [84]
Discurso con motivo de la inauguración de un busto de Martí en la ciudad de Orotina
(Costa Rica), en el que se evocan las virtudes del "hombre excepcional, literato
sincero, orador maravilloso, hombre tierno y sonoro". Se publicó el 16 de febrero de
1946 en el Repertorio Americano.
DELGADO FERNÁNDEZ, Gregorio. "Martí y la Guerra
Chiquita". 5: 11-39 [85]
Narración documentada de la vida de Martí desde su llegada a la Habana, después del
Zanjón, hasta que se rinde el coronel Emilio Núñez.
DELLUNDÉ, Francisco. "Cómo vinieron a Cuba Martí, Máximo
Gómez, Paquito Borrero y demás patriotas que los acompañaban". 13: 294-305 [86]
Ulpiano Dellundé conoció a Martí en España. Al igual que Martí regresó a Cuba
después de la Guerra de los Diez Años y tuvo que huir por sus actividades separatistas.
Fue Delegado de la Junta Revolucionaria en Cap Haitien y ayudó de manera decisiva a
Martí y a Gómez en su viaje hacia Cuba. Con transcripciones de su "diario" se
da aquí una versión de aquellos días, entre el 3 de marzo y el 10 de abril de 1895, en
que se organizó la expedición. Este trabajo fue tomado del número de enero-febrero,
1939, de la Revista Bimestre Cubana.
DÍAZ ABREU, Antonio. "Reflexiones martianas". 19-22:
219-221 [87]
Maestro de la Escuela Rural número 53, de Cuatro Caminos, La Habana, que copió
"en un inmenso cartel" estas palabras de Martí: "El hombre no tiene
derecho especial porque pertenezca a una raza u otra. El negro, por negro, no es inferior
ni superior a ningún hombre. Hombre es más que blanco, más que mulato, más que
negro", y las clavó en la pared del aula.
DÍAZ ORTEGA, Enrique. "Humanismo y amor en José Martí".
17: 331-340 [88]
"Dos ángulos de enfoque vamos a exponer", dice el autor, "dos
perspectivas, en síntesis, donde se mezclan sus ideas escritas y su vida de acción
constante. Y esas proyecciones van hacia el humanismo y el amor en la personalidad sin
mancha del cubano cumbre". Se analizan esas dos vertientes en varias manifestaciones.
--- "José Martí y sus ideas americanistas". 6: 289-298 [89]
Revisión del pensamiento "americanista" de. Martí. Se divide este trabajo
en los siguientes epígrafes: "La América hispana"; "La América
Sajona"; "El hombre americano"; "El problema cultural"; "El
problema económico" y una "Conclusión" donde se dice: "El ideal
americanista de Martí no está en vigencia aún. ... Mientras quede un indio sin
civilizar, mientras quede una raza mestiza -producto nuestro- que no se la mire como se
debe; mientras otras Antillas estén dominadas por otra república hermana, sin otra causa
que un mero egoísmo imperialista; mientras muchas repúblicas pequeñas seamos pseudo
provincias del antes citado imperialismo, mientras las naciones totalitarias europeas nos
llenen con sus migraciones dañinas y acaparadoras, no existirá una América genuina,
soñadora, guía del mundo futuro, en fin Panamérica".
--- "El sentimiento de la amistad en José Martí". 12: 167-185 [90]
Trabajo presentado en el concurso del Liceo de Güines en el que se analiza el
sentimiento de la amistad en Martí a través de su epistolario, sus versos y su vida:
"No fue Martí, a pesar de su genialidad, un egocéntrico, sino que fue un ser
eminentemente social... fue el jardinero de los rosales blancos en la tierra de la
amistad".
--- "Los valores educacionales en José Martí". 15: 77-89 [91]
Conferencia en la Casa de la Cultura de las Damas Católicas de Pinar del Río, en un
acto organizado por la Escuela Pública Número 4 "Don Tomás Estrada Palma", el
17 de abril de 1949. Explica la teoría educacional de Martí, sus ideas sobre la
obligatoriedad de la enseñanza, la enseñanza secundaria, la "práctica" y la
universitaria.
DÍAZ-PLAJA, Guillermo. "Martí". 19-22: 441-442 [92]
Páginas de su libro Modernismo frente a Noventa y Ocho (Madrid, 1951), en las
que afirma que Martí "es el prosista más enérgico que ha tenido América".
Señala la "libertad en la ordenación de la frase", los "briosos"
imperativos "al frente de los apóstrofes", las "síncopas en la ilación
de los vocablos; y comenta las palabras de Osvaldo Basil, "sin Martí no hay
Rubén": "La frase es exagerada en cuanto al verso, es verdad absoluta en cuanto
a la prosa".
DOMÍNGUEZ, María Alicia. "Los amores de Martí". 14:
477-480 [93]
Comentarios sobre las relaciones de Martí con Rosario de la Peña, María García
Granados y Carmen Zayas Bazán.
DONGHI HALPERIN, Renata. "Nuestra América y su vocero: José
Martí". 11: 93-105 [94]
Conferencia en el Colegio Libre de Estudios Superiores (Bahía Blanca, Argentina) de la
"novelista y educadora porteña" en la que recorre algunas interpretaciones
sobre América y concluye que "es el viejo mundo latino que vive en nosotros el que
inspira las palabras de Martí, el que inspira la frase de Sáenz Peña".
DORIA PAZ, Francisco. "José Martí". 10: 355-358 [95]
Discurso en conmemoración del cincuentenario de Dos Ríos, pronunciado en la Sesión
Extraordinaria del Palacio del Gobierno del Distrito Central de México. Explica lo que es
Martí para los mexicanos, "el escritor aquél que se maravilló al elevarse desde la
Ciudad Santa de la Veracruz hasta nuestra altiplanicie, escribiendo sobre la tierra
mexicana". |
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